miércoles, 10 de mayo de 2017

EN LA PENUMBRA...




Yace a mis pies mi musa sepultada,
pasto del tiempo y del olvido ingrato.
Silencio. Lejos del humano trato,
hallaré en la penumbra  mi morada.

La Bestia ve llegar su edad dorada
con furor, mas velado es su arrebato.
La masa, nada más que un inmundo hato,
sonríe felizmente arrodillada.

Qué gran mentira. Qué gran soledad.
Las máscaras se burlan; el astuto
alarife destruye. La impiedad

se reviste de oro mientras de luto
el espíritu. ¡Pobre Humanidad
en las garras de los hijos de... Pluto!