martes, 5 de septiembre de 2017

NEC TIMEAS NEC POTES





Descubrir entre las sombras;
ver luz en la oscuridad...
¿Acaso de esto te asombras?
Más asombra la verdad.




















jueves, 31 de agosto de 2017

SONETO A JORGITO VERBORREO, TAMBIÉN CONOCIDO COMO EL PAPANATAS PACO G.





Mala es la testa que oculta la tiara;
es báculo mendaz el que la silla
sacra del viejo pescador mancilla,
que está pasando por el aro el ara.

Tanta iniquidad nadie imaginara,
pues padre no es quien a la Madre humilla,
ni pastor el sayón que hace papilla
a su rebaño, ya en trance de piara.

No a los sátrapas, ni al becerro de oro,
es al Rey a quien has de rendir culto.
Tu máscara afable, aun haciendo el coro

los siniestros, ¡ay!, sospechoso bulto,
no me engaña, pues lo que eres no ignoro:
tras la casulla hay un mandil oculto. 



Pirámide y ruinas en Roma... No me gusta, no me gusta...











   
  

lunes, 28 de agosto de 2017

APOLO Y DAFNE



   Pelillos a la mar. Don Anselmo y yo hemos hecho las paces. Y como prueba de mi buena voluntad ahí dejo caer otro de sus sonetos mitológico-cachondos, con cierto tufillo a refrito. Esta vez las notas son mías. Se cierra la triología. Más cosas se cierran...




Iba caliente1 como nunca Apolo,
queriendo dar diana a la saeta;
el ciego dios2 en vengativa treta
le ha dorado de una ídem el gladiolo.

Corrido3, y en el trance, ante tal dolo,
a Dafne halla, y se lanza cual cometa
de ígnea cola en pos de hermosa meta,
por no tener que darse el gusto solo.

Con más plomo4 que aplomo, y es de río5,
muy seca6 echa a correr como una loca,
rezando a su papa7 en su desvarío.

Y cuando el encendido dios la toca
se le escabecha todo su extravío:
vinagre8 ninfa en un laurel se troca.

¿El primer cambiazo ese? No me fío,
que de carne en Febo algo mudó a roca.



___
1. Al estar asociada esta divinidad al sol, es lógico que estuviera siempre calentito. Lo que ocurre es que a la sazón tenía más calores que de costumbre. No son cosas de la juventud ni de estos griegos antiguos tan fogosos: los motivos se verán en la nota siguiente.
2. El ciego dios es Eros, deidad del amor y rijosidades varias. Apolo, que llevaba un arco de no te menees y flechaba divinamente, nunca mejor dicho, se había burlado de aquél por lo pequeño de su arco y sus saetillas. Quzás se burlase de otras pequeñeces. El caso es que Eros lo tomó a mal y se quiso vengar: le sacudió un flechazo de oro a Apolo, que quedo prendado de amores de la primera moza que vio, esto es, Dafne; y a ésta la asaetó con una de plomo, con lo cual no quería ver al tórrido Apolete ni en pintura, aunque fuera de Rafael. Y claro, jaleo al canto
3. Entiéndase como avergonzado. Lo otro se da por entendido. Mejor será dejarlo correr, por más que quede feo decirlo así.
4. Véase nota 2.
5. Dafne era hija del dios río Peneo.
6. Seca entendido como "desagradable, poco afable en el trato" y como....Téngase en cuanta la anterior nota para entender el soez chiste. Y me niego a dar más explicaciones. Este Anselmo es un guarrete.
7. Según parece, la nena invocó a su padre para que la salvara. Y en vez de aparecer escopeta en mano y todos a la vicaría se dio una de esas famosas metamorfosis de la Antigüedad, por la cual Dafne se convirtió en un laurel.
8. Vinagre: "persona de genio áspero y desapacible". El vinagre, como el laurel, son básicos para hacer el escabeche, que, en este caso, se refiere a que las posibilidades de mojar se le esfuman al amigo Febo. Como no mojase en el escabeche.




No es lo que parece, sino todo lo contrario. Ya le hubiera gustado al galán...








jueves, 24 de agosto de 2017

SONETO DE DON ANSELMO DEDICADO A UN SERVIDOR EN EL QUE SE ACONSEJA LA INACCIÓN Y EL "DOLCE FAR NIENTE", CUAL RESPUESTA A UNO MÍO DONDE DESPOTRICABA CONTRA LA FAUNA IBÉRICA. POR AÑADIDURA, FALTARÍA MÁS, SE DA LA DEBIDA CONTESTACIÓN



   Vivir para ver. Imagino que querrán saber por qué digo esto. Me explico: el otro día el besugo de Mochales dio con sus huesos en La Caverna, como lleva haciendo de un tiempo a esta parte con poco grata asiduidad. Traía el gesto un tanto descompuesto, fruncido el ceño y el morro torcido. Lo que se dice cara de pocos amigos, aunque no entiendo porque esa escasez ha de hacernos enojar, si lo bueno es tener por amigos los justos, o menos, y buenos. Y ya se sabe que la cantidad es enemiga de la calidad. Mas al grano.
   Pensaba yo que venía a endosarme algún bodrio de los suyos, pues a poco más viene, si no es a saquear, sobre todo a costa de mi liquidez, doblemente. Además, recuerdo haberle oído mencionar algo sobre cierto soneto que cerraba su trilogía de petardos mitológicos, versillos que ya había encasquetado en el Club de marras ya varias veces citado, y que deseaba colocar de nuevo. No iba del todo uno desencaminado, aunque la naturaleza de las rimas era de otro jaez. Al llegar frente a mí me pone delante un pliego con unos versos garrapateados con una letra horrible y sin decir esta boca es mía me apremia para que los lea. Siempre he tenido a Mochales por un excéntrico con algún cable pelado en la azotea, y las más de las veces no me ha importado, ya que lo he tomado a chufla. Así pues, le seguí el juego y leí. Y vaya con lo que leí. Según parece el último soneto que mi pobre cacumen había dejado caer por estos penumbrosos lares le había dado bastante por saco. Quién se pique, ajos coma.  El caso es que me ponía a caer de un burro, de seguro el arquetipo de ídem que yo criticaba en mis consonantes.
   Una vez terminados los catorce latigazos con consejo incluido le devolví el papelajo a su dueño como quien no quiere la cosa. Inmutable. Al cabo de unos segundos de silencio, el amigo Anselmo me espetó un "y qué", respondido con el consabido "qué de qué"... Ocioso es reproducir la conversación que siguió a tan fascinante e ingenioso intercambio de palabras. No teman, pues. Sólo diré que todo quedó en un intento de justificar Mochales su acción, la cual era, incluso, digna de agradecimiento según su opinión: que si todo lo había hecho por amistad, que si era necesario que alguien me cantara las "verdades del barquero", que si debía cambiar mi carácter y refrenar mi misantropía, que no todo era tan malo, que si alegría, jolgorio, viva la vida y patatín, patatán. Vamos, que se presentaba como un Zópiro quien tiene más de zoquete y de gaznápiro.
   Luego de tan ardiente discurso de mi salvador y faro en mis tinieblas, igual de impasible quedé. Le agradecí sus desvelos, no sin la cierta pizca de ironía que pedía el caso.Ya iba a darme la vuelta para irme a ocuparme de cosas más provechos, como, por ejemplo, sacarme la cera de las orejas, cuando un carraspeo tan impostado como estruendoso me hizo saber que la conversación no había terminado. Un "¿algo más?", mirada fulminadora incluida, dio pie a una pausa dramática en la que Anselmo me quería insinuar con un gesto indefinible, entre imperioso y suplicante, pícaro y bobo, que debía adivinar sus intenciones. Eran cristalinas. Quieren creer que el muy majadero tenía todavía la pretensión de que le publicara en La Caverna la diatriba... y que, ya es el colmo, encima le escribiera yo las notas. Al final, tanta desfachatez me hizo hasta gracia, y todo mi enfado se disolvió como un azucarillo en el agua ante la situación, en la que no era lo menos cómico la esperpéntica estampa del vejete. Y ya no pude contener la risa cuando volvió el poeta satírico y cachondo, como él se define, a la carga y se puso a discurseaar: y qué de razones, qué manera de pontificar, qué aspavientos, cuánta retórica de oropel... Y venga "perico al torno" con lo de que es por mi bien, que debía abrir los ojos y dejar las oscuridades, que si era mi deber publicarlo por mor de la tolerancia y la libertad, que si hay que estar a las duras y las maduras, admitir las críticas y saber reírse de uno mismo... Viendo que la cosa se alargaba, y por no oírle más, le pedí que no se preocupara, que ya le publicaría el soneto para que no dijeran que no sé encajar las críticas. A decir verdad, el soneto, como todos los de Anselmo, no es que sea una maravilla, con tener su sal y, por qué no decirlo, su punto de razón, aunque en la esencia está errado, a mi modo de ver: las vendas y los bálsamos, y el tomarlo todo a chirigota, además de ser síntomas de almas de pocos alcances, puede ser muy peligroso a la larga. No obstante, aquí lo dejo caer, pues en el fondo me cae bien este vate tronado y tronera, con sus cosas, y me cuesta negarle lo que tanta ilusión le hace. Por otra parte, espero que quien lea sus rimas se ría un poco y se huelgue de las ingeniosidades, si las hubiere, de Mochales, aunque sea a costa mía. Pero lo de escribirle las notas, nada de nada. Las ha hecho él solito, y se ha lucido la criatura.
   Por otra parte, es mi deber confesar que otra de las razones para publicar el soneto Anselmiano radica en el hecho de que mientras leía sus fustigadoras rimas una chispilla de ironía y mala leche se encendía en mí, y que comencé a notar los pellizcos de la Musa juguetona y picaruela. Y con lo escaso de inspiración que estoy de un tiempo a esta parte no podía dejar pasar esta llamada. Así, le puse a Mochales como condición sine qua non el que si su soneto veía la luz en mi antro la replica iría acto seguido. A fin de cuentas, esta es mi casa y yo decido qué se publica, y eso de estar a las duras y a las maduras reza para todos: si yo como "criticón" debo tragar cuando se me critica es de justicia que Anselmo reciba la consabida respuesta por su vapuleo a mi humilde persona. No me dio la impresión de que la idea le entusiasmara, precisamente, pero no le quedaba otra que tragar. Dio su placet y yo me puse manos a la obra.
   Sin más dilación, que hay que ver lo que me alargo para introducir dos naderías (cualquiera pensaría que es algo importante), les largo el duelo singular que hemos tenido don Anselmo Mochales y un servidor, Diógenes de la Cueva. Mas no crean que ha sido al alba, que eso de madrugar... Que ustedes lo disfruten. Y tomen el partido que quieran, por supuesto, pero no sobra recordar que las llaves de la bodega las tengo yo. Hasta otra.     



¿Qué rezongas, sujeto amostazado?
¿Qué despotricas en tu soledad?
¿Tan mal te huele acaso nuestras edad
para que siempre estés tan atufado1?

Tanto vino te tiene avinagrado,
y el mal vino2 me da que es vanidad,
pues muchos humos gastas; en verdad
ha de ser por estar tan requemado.

A qué si el mundo es malo y trapalón.
¿Vas a arregarlo, Momo3 cavernoso,
echando fuego y dando quemazón4?

Hacer algo es hacer ya mucho el oso.
Que les den: aprende, pues, mi lección
y date en tu retiro a lo gozoso.



___
1. Ya sea envenenado por el tufo o enojado, enfadado. Es un juego de palabras.
2. Tener mal vino es tener mal carácter, que, todo sea dicho, la bodega de Diógenes no es moco de pavo.
3. Este dios ocioso solo servía para reprender todo lo que los demás hacían, sin perdonar falta alguna por pequeña que fuese.
4. Se entiende en este caso por quemazón el disgusto que toma quien recibe palabras fuera de su gusto. Ociosas más explicaciones. Es otro juego de palabras.



*          *          *


 Respuesta de Diógenes

Amenista1 sin misa2, de lo ameno
siervo; pájaro3 sin decir ni pío;
chocarerro bufón del desvarío
que arrastras por el lodo el zafio seno,

¿te apenas porque justamente peno?;
¿te ríes si de todo no me río?
Y pues no callo y además porfío
me lanzas tan campante tu veneno.

Panarra4 me quieres, bobo Mochales,
y que me dé sin lucha al alborozo.
Para otro tragaderas abismales

y ponerse la venda ante el destrozo.
Habiendo tantos malos como males
darles cera será mi mayor gozo.



___
1. Que a todo le dice amén.
2. A pesar de tanto amén, es sabido que don Anselmo no es hombre de ir mucho a la iglesia y sí a otros lugares que no es menester nombrar. Aunque no se prive del vino, lo de comulgar no es lo suyo. Y qué bien le vendrían unas buenas hostias.
3. Hay que decir que menudo pájaro está hecho. Ni dice pío cuando debe ni lo es el angelito.
4. Simple, mentecato, dejado y flojo.




En los buenos tiempos así se resolvían las disputas. Si llego a pillar a Mochales en aquel entonces...











miércoles, 2 de agosto de 2017

SONETO A LA QUEVEDESCA MANERA SOBRE UN ESPAÑOL CUALQUIERA , YA SEA UN PACO, UN PEDRO O UN PABLO, DE LOS MUCHOS QUE ABUNDAN Y SOBRAN EN ESTA ESPAÑA NUESTRA, SOMBRA DE LO QUE FUE Y PASTO DE SOMBRAS ETERNAS




  Amarga queja de los tiempos que vivimos y nostalgia de los antaños. 



Érase un español a un bar pegado,
érase un orgulloso con pereza,
érase un torbellino de bajeza,
érase un envidioso atarugado;

era un altivo esclavo sojuzgado, 
érase un monumento a la vileza,
érase un cafre, gacha la cabeza,
mas siempre por futesas cabreado.

Érase un zafio en vías de tronera,
érase un soberbïo que fatiga,
quien se cree un señor y es un cualquiera;

érase una razón en la barriga,
quejoso que no da y todo lo espera
y al que los demás importan una higa.




"Usted no sabe con quien está hablando"













miércoles, 21 de junio de 2017

SONETO MITOLÓGICO-CASTIZO ESTRAMBOTADO Y MORALIZANTE SOBRE LOS FALSOS AMORES DE JÚPITER Y ALCMENA O EL TRIUNFO DEL ENGAÑO Y LA VIRTUD PISOTEADA. ASÍ ES EL MUNDO



   Anselmo ataca de nuevo...



"¡Por mí1!, que ando estos días muy cachondo
-Júpiter se decía, fuego en vena-;
por los pedazos2 muérome de Alcmena,
y si se pone a tiro no respondo.

Mas difícil será llegar al fondo:
ésta es dura de roer. ¡Ay, qué pena
que estando tan buena sea tan buena!
El negocio requiere un plan redondo3".

El mundo es engañoso y la apariencia
triunfa frente a la verdad. La pasión,
compinche la mentira, la decencia

ultrajó tras traidora mutación,
ya que el dios, con ilusoria presencia,
hizo de mal huésped siendo Anfitrión.

Sacamos en conclusión
que aquel que sólo confíe en sus ojos
tragando acabará muchos enojos.




_____
1. Es de suponer que Júpiter al jurar por lo sagrado no dijera "¡Por Júpiter!, sino que empleara esta fórmula al mentarse. Con lo subido que tenía el pavo presumo que así lo hacía. Empero, es irrelevante para la relación del caso que nos ocupa, y ruego se nos perdonen estas vanas disquisiciones pseudointelectuales. Se ve que tengo el día académico.  

2. Lejos de nuestra intención sugerir amores coprófagos o aberraciones tales. Es una popular forma de decir que la manceba le hacía tilín un rato largo al encelado dios. Además, no creo que dama tan recatada se diera esos aires.

3. Alcmena era hija de Electrión, rey de Micenas. Casó con Anfitrión. Cierta vez que estaba éste ausente, Júpiter se transformó y tomó su apariencia para gozar a su esposa, la cual era virtuosa y no quería líos. Así, el espejismo propició el engaño: ella cayo por lo legitimo y sin perder honra, y el marido llevó livianos cuernos. Por cierto, no está de más decir que Júpiter logró que aquella noche de artimaña y frenesí durara como tres. Qué vigor. No es de extrañar que de tan tremenda coyunda naciera Hércules. 




Gran poder el de la mentira y la ilusión. Triste pero cierto.











REFLEXIONECILLAS ROSÁCEAS CON EL CONSABIDO SONETO DE REMATE


   Bien sabe el Cielo que no era mi intención darle de nuevo a la pluma, tal cual llevo haciendo estas semanas, ni dejar que los frutos de las ajenas ronden estos lares, que estaba yo tan ricamente con mi silencio a solas, o con mi soledad en silencio, como se quiera. No obstante, las pícaras circunstancias han metido la nariz y me he visto impelido a desempolvar el plectro o a hacer de nuevo de prologuista de los meneos de cálamo de otro; en este caso, cómo no, del estrambótico Anselmo Mochales, que no para. Qué se le va a hacer: me cae simpático el viejo tunante y me cuesta negarle el capricho de que vean la luz sus rimas, y si no es aquí...
   Precisamente, a tenor de varias de éstas lo tuve ha poco en La Caverna. Vino el hombre con un sonetillo de los suyos sin desbastar para que yo le ayudara con el pulido, pues no terminaba de dar con la forma definitiva. Mal que me pesara, por las fatigas que suponía y porque no está uno para barnices, que los míos son los primeros que los requieren, me puse a echarles un vistazo a los versos. Llevábamos con dimes y diretes y rifirrafes con la Musa un rato cuando surgió tontamente, y estas cosas siempre surgen así, la cuestión que ha dado pie a estas letras, principalmente a raíz del soneto que ha poco he dejado caer por estos pagos. Empezando por un lado y saliendo por el otro, acabó la conversación despeñándose en estos lodos: el auge que últimamente tienen ciertas prácticas que, siendo contrarias a la Naturaleza, nos las quieren pintar como de lo más natural y aconsejable, y quién sabe si en breve no nos lo impondrán como algo obligatorio. No me ando por las ramas: la cosa en cuestión es el jolgorio, por qué no decirlo así, entre personas del mismo sexo,
   Las disquisiciones que cruzamos al respecto fueron pocas y breves, que a ninguno de los dos nos entusiasma la materia. Pero de ello salieron dos cosas: la primera fue la promesa de publicar en este antro cierto soneto al respecto que don Anselmo escribiera hace tiempo y que ya coló, Dios sabe cómo, en cierto club de feliz memoria  y triste olvido. Como se ve, el amigo Mochales no pierde ocasión de endosar sus rimas, y siempre tiene algunas para todo trance. La segunda, las reflexiones que posteriormente han pasado por mi magín sobre tan espinosa cuestión.
   Ni por asomo estoy por la labor de escribir uno de mis artículo de malas costumbres, ya que estoy de lo más poltrón. Y menos con estos incipientes calores. Pero si que me voy a dar el gusto de soltar cuatro frescas, aunque solo sea porque otras tantas se me encorajinen y mi fama de "facha conspiranoico" crezca. A decir verdad, llevo tiempo si sentir como esa musiquilla me regala los oídos y lo echo en falta. Vaya, pues, un racimo de ideas, dichas a tontas y a locas, o locazas, a modo de prólogo del soneto, el cual me trajo ni corto ni perezoso Mochales al día siguiente de nuestra charla. Ojalá fuera tan diligente para devolverme los muchos dineros que le llevo prestados. Como, en el fondo, no hay ligazón entre una cosa y otra, quien desee reírse un rato con las chuscadas del poeta "satírico y cachondo" no tiene por que leer mis razones. Pueden saltárselas tan ricamente. Además, no creo que nadie me crea. Pero vayamos al caso.
   La homosexualidad, como ya se ha apuntado, es algo contrario a las leyes de la Naturaleza; por lo tanto, una desviación de la norma. Esto, se pongan como se pongan los siniestos, es evidente, aunque vivamos en unos tiempos en los que se ha dado por negar lo evidente y torcer la realidad, y haya que explicar el dos más dos son cuatro. También es cierto que esta anomalía se ha dado siempre, más allá de modas o cuestiones estéticas. Los griegos, como los romanos, en su afán por idealizar la belleza masculina y rendirle culto dieron en caer en ciertos hábitos, sobre todo en lo que se refería a la relación entre el maestro y el joven efebo (aquello del erastés y el erómenos) y eso de lo atlético, guerrero y platónico. Pero no hay que confundir una pose cultural, por los motivos que sean, con el mariconeo de toda la vida, el cual, por cierto, fue cruelmente satirizados por los poetas antiguos.
  Hasta hace poco, tales usos estaban muy mal vistos y perseguidos, aunque no por ello menos practicados. Ya se sabe, de extranjis, aunque aquí todos nos conocemos y a vivir que son dos días. Miren, si no me creen, lo que dijo Isabel II cuando le comunicaron que iba a casarse con su primo Francisco de Asís: "¡No, con Paquita no!" Y vean luego a "Paco Natillas", como le llamaba el siempre chusco pueblo de Madrid: rey consorte de España a la par que terror de los más fermosos soldadotes de la Guardia Real. Pero hoy día las cosas han cambiado y no sólo se ve de lo más normal esto del despiporre con alguien que tenga más pelo que uno, sino que es aplaudido y jaleado, cuando no premiado con las más jugosas subvenciones, prebendas u otros favores. No son pocos los que han recibido un empujoncito en la espalda para subir tras recibir otros tantos donde la misma pierde su buen nombre.
Hay agujeros que se lo tragan todo
  Llegados aquí debo decir que me importa un bledo si alguien apetece laxitudes en los "Países Bajos" y demás cosas que por decoro omito. Que cada cual haga de su capa un sayo, y de su culo un bebedero de patos, pero que lo haga en la intimidad y con discreción. Y lo mismo reza tanto para las émulas de Safo como para los que siguen el normal discurrir de estas cosas. Cada uno en su casa y Dios en la de todos. Y por qué digo todo esto: por la sencilla razón de que, lejos de querer "normalizar" (horrendo palabro) la cuestión, que equivaldría a asumirla y dejar de menearla, se desea fomentar la homosexualidad. Lo dicho, de aquí a poco lo hacen obligatorio.
   Lo malo no es que se desee promover algo contra natura, más allá de la tolerancia y el respeto, y moderneces varias, pues si sólo fuera esto se asumiría tan ricamente, como lo de ser vegetariano o la pasión por los programas de cotilleos, y no habría tanta alharaca ni tanto revuelo con el "arco iris" y el afán de meterlo hasta en la sopa y que esté la cosa en boca de todos (qué mal suena eso). Hay algo detrás, nunca mejor dicho, y huele mal, igualmente nunca mejor dicho. Y a qué viene, por añadidura, la manía de tratar la cuestión de la homosexualidad de un modo tan estrafalario, grotesco, diría. A qué todo este circo de reinonas, tanta carnavalada, espantosos desfiles, aquelarres varios con estantiguas ridículas y toda esa sarta de estampas repulsivas y alarde de grosero exhibicionismo y mal gusto. ¿Por qué este empeño en promover la homosexualidad, como si quisieran extenderla? ¿No bastaría con que el homosexual, minoría en la sociedad, fuera uno más sin destacarse? Parece que muchos se lo ponen como etiqueta para ganarse el afecto y el éxito que no podrían conseguir por sí solos sin airear sus apetencias nefandas. Y qué me dicen de esa obsesión por sacarlos hasta de debajo de las piedras, sobre todo si fueron figuras relevantes del pasado. Da la impresión de que todo el mundo lo es y lo fue, y que deben agradarnos sólo por serlo, más allá de su obra o hechos, si es que fueron artistas o personajes relevantes. Y eso otro de ver cosas de bardajes en todo como mensaje oculto. "Que bien me cae Manolito: estaba por darle un abrazo". "¡Ajá!, es usted gay (en mis tiempos de decía mariconazo). "Y yo sin saberlo". "Pues así es". "Vaya por Dios".
   Pero vayamos al quid de la cuestión. ¿Por qué ocurre todo esto? ¿Por qué esta apoteosis de los ecos de Sodoma? ¿Es sencilla y llanamente un deseo filantrópico de hacer justicia por mor de la igualdad? Nones. Hay alguien promoviendo esto, con torvos fines, por supuesto, y no me extrañaría, incluso, que en la intimidad esos mismos defensores del mariposeo lo criticaran acerbamente y se burlaran. Pero, ¿quiénes y por qué?
   Todos los que se asoman con cierta frecuencia por estas penumbras cavernarias saben que creo firmemente en la existencia de unas fuerzas ocultas que ejercen el poder en la sombra, un poder omnímodo y aterrador del que nadie se sustrae y al que nadie puede plantar cara, principalmente porque muy pocos saben de qué rayos estoy hablando. Esta "criptocracia" basa su fabulosa preeminencia en el hecho de que son el capital, y hoy día es ése el único poder vigente. Más allá de su dominio del orbe financiero han extendido sus tentáculos por todas las esferas de la sociedad. En todas partes se ha infiltrado esta Hidra. Todo lo controla: la política, donde sus peleles representan una farsa al dictado; los medios de comunicación, sus más eficaces esbirros; el mundillo del artisteo, el cine, la literatura, todo tipo de publicaciones, organizaciones pantalla aparentemente benéficas y que actúan desintereadamente... En todo han metido las zarpas, hasta en sus más odiados y seculares enemigos, y bien metida... Y no es nada nuevo, pues llevan, organizados en torno a sociedades secretas, sectas grupúsculos y mamarrachadas varias, siglos encaramándose a la cima del poder, a la cual ya han llegado. En la cúspide de esa pirámide maneja a su antojo el cotarro una elite extraordinariamente poderosa, una minoría de linajes que llevan muchos años perpetuando el dominio conseguido y luchando por conseguir aún más
   ¿Y qué interés puede tener la crema de la crema de la plutocracia, los sombríos pocos, en darle alas a la bujarronería? Ello forma parte de un gigantesco plan global para imponer eso que han dado en llamar ideología de género, esto es, un ideario modernete, extravagante y supuestamente liberador basado en las consignas masónicas para descomponer cerebros y poder someterlos más fácilmente, y que viene expresado con toda la dulzonería y cursilería del mundo. En resumen; un almibarado cebo para que piquen los incautos, a millones, y se pongan ellos solitos las cadenas. ¿Qué se esconde tras tanta palabrería hueca y de oropel, envuelta en papel de colorines y con lacito rosa? ¿Qué late tras la musiquita de guitarras y los cantos de fraternidad y demás memeces? Destruir para construir. Me explico: para levantar un edificio nuevo en el solar donde se yergue uno viejo es preciso derrumbar éste hasta los cimientos. Retirados los escombros, se puede crear la nueva edificación. Así, el poder en la sombra intenta destruir el viejo orden milenario que se alza sobre los pilares de la tradición cristiana y grecolatina para imponer un Nuevo Orden Mundial, que no será más que una atroz tiranía, aunque la transición la pinten de dulce, en el que el rebaño informe sea el sostén de la gigantesca preponderancia de la minoría selecta.
  Se preguntarán ustedes que relación hay entre lo dicho y la defensa a ultranza con visos de imposición de la mariconez monda y lironda. Pues la hay, y doblemente: por un lado hay un evidente deseo de afeminar al hombre, con lo cual se quita de en medio a posibles enemigos de varonil vigor.  A este hecho le acompaña de un modo paralelo, y para lelas, el que buena parte del ilustre bello sexo haya de convertirse en un hato de amazonas, con el consiguiente lío y descenso de la fertilidad, lo cual casa espantosamente con los planes eutanásicos de estos satánicos, pues no ocultan su deseo de reducir la población mundial. Vamos, las bocas justas para que mantengan el "chiringuito", masa fácil de alimentar y de controlar.
   Por otro lado tenemos lo que, a mi juicio, es la madre del cordero: la imposición de un Nuevo Orden Mundial pasa indefectiblemente, entre otras cosas, por la destrucción de la familia, al menos, en su sentido tradicional, que es el que se ajusta a la lógica y a la Naturaleza. Nada hay más natural que los lazos familiares, pues son la consecuencia inexorable de algo puramente biológico, sobre todo en lo que respecta a padres e hijos. Lo dicho: dos y dos son cuatro. ¿Se imaginan lo que pueden hacer unos seres que han sido capaces de destruir esos fortísimos vínculos? Nada se les resistiría. El que destruya a la familia podrá destruirlo todo ¿Y qué pasaría si los afectos y obligaciones, benditas obligaciones, que conllevan los vínculos familiares se trasladaran a otro ámbito? Piensen en un mundo en el que al ser humano se le ha despojado de su familia para ser sustituida por otra cosa. ¿Qué sería de nosotros si el amor a los padres mudase en devoción al Estado o un líder? ¿Y si la verdadera fraternidad, la que ha de haber entre hermanos, fuese suplida por un sucedáneo impostado de fraternidad universal, tan del gusto de los mandilones del compás? ¿Cómo seria un mundo en el que los hijos fuesen para los padres nada más que un producto generado en aras de un supuesto interés general? ¿Son capaces de concebir una época en la que la creación de una familia sea un mero trámite, algo reducido a funciones puramente fisiológicas sin afecto alguno? Ya hemos visto amagos de algo similar y da pavor. Y a eso vamos. Y si llegamos, una era de tinieblas y esclavitud se cernirá sobre la Humanidad.
   Pero menuda monserga les he largado para endilgar unos versos. Con razón Mochales se durmió al poco de comenzar a leer mis reflexiones. Aunque la cuestión es tremenda y daría para mucho, mejor dejarlo aquí. Vamos, entonces, al soneto de marras y que ustedes lo disfruten. ¡Ah!, lo olvidaba: tal vez alguno, harto lo dudo, sienta curiosidad por leer ese soneto que Mochales me trajo para darle un repaso y que ha dado origen a este nuevo delirio. Mucho me temo que tendrán que quedarse con las ganas, que dado el jaez de los endecasílabos acabo en la cárcel. Tampoco se pierden gran cosa. Aun así, he visto a don Anselmo hace uno rato caviloso y echando risitas entre dientes. Me da que amenza con otro bodrio de los suyos. Todo se andará.        



QUEJA DE UN TAFANARIO MALTRATADO A SU DUEÑO MANFLORITA POR EL CONSTANTE HOSPEDAJE QUE DA A TANTAS Y TAN DESCOMUNALES NATURAS


Frénese el trasiego, por vida mía,
y el doblar ante vicio infame y memo.
Muy harto estoy de ser un Polifemo
lacerado por insana miopía.

Aunque el ojo no vea en la porfía,
a fe que siento el rijo en tal extremo,
y la mudanza, que, aunque chueco, temo
muy pronto he de trocarme en la Gran Vía.

Remedio a este florido mal no hallo
que me aleje de tan nefandas mañas;
a puro pedo deberé enmendallo,

al mayor bujarrón de las Españas,
pues ya no callo más, por más que el callo
se me hospeda perpetuo en las entrañas.



La Cueva de "Montesanos". No hay errata. Cómo cambian los tiempos. Por fortuna, la entrada de mi Caverna es estrechísima.