miércoles, 18 de mayo de 2016

A DON PERIQUÍN, EL AMARGAO




Olímpica1es, Perico, tu amargura,
nuevo Quintín2 escaso de laureles;
sin el san y sin son3, con muchas hieles,
eres mezquino y vil hasta la hartura.

Desconoces, botijo, toda altura,
arrastrado por fangos de oropeles;
muy fácilmente pierdes los papeles,
que un céntimo te lleva a la locura.

Contigo la alegría está de luto
y das, lo único, el susto muy barato.
No te quita la queja ni lo bruto

el oro, y tienes de eso para rato.
Mas la horma, remendón hijo de Pluto4,
un buen día hallarás de tu zapato.



1.Olímpico: Altanero, soberbio.
2.Se hace alusión a Don Quintín, el amargao, personaje del sainete homónimo de Arniches, y a la batalla de San Quintín, gloriosa victoria española que dio origen a aquello de “se va a armar la de San Quintín”. Sin duda, el soneteado, que de santo no tiene nada,  las arma de cuidado.
3.Sin son: Sin razón, sin fundamento.
4.Pluto: Personificación de la riqueza en la mitología griega. Ociosas más explicaciones.












martes, 10 de mayo de 2016

SONETO AL HIDRÓPICO MURCEGUILLO


  Hace poco nuestro bardo sublime y buen amigo herr Tannhäuser lanzó el guante para que se verseara sobre quien merece sus buenos guantazos. Y no es cuestión de decirle que no a tan gran poeta ni de desperdiciar la ocasión para mofarse, en legítima defensa, de quien hace continua ofensa de nuestras bolsas. Así pues, llegada es la hora de ajustar cuentas, que bien ajusta el "chupasangres" las nuestras. Como la mía es doblemente corriente, y los sobos duelen lo suyo, pondré mi granito de arena. Quién pudiera enterrar al sujeto con muchos de ellos, con su consabida estaca clavada en esa chufa que ha de tener por corazón y rodeado de dos toneladas de ajo.
   Ahora bien, me limitaré a ser intermediario, ya que estoy en huelga de pluma caída hasta que Pablillo Mezquitas se lave el pelo; muy largo se lo fío. Por ello, no son míos los versos, por llamarles algo, que a continuación pueden leer. Doy fe de que lo he intentado como excepción, pero sólo de pensar en Montorácula me entra tal tembleque que no acierto a comprender lo que escribo. Por ello, he solicitado el concurso de un viejo conocido, que no ha tenido reparo alguno en darle al cálamo y pergeñar este soneto. Francamente, visto lo visto, me arrepiento, pero no es cuestión de rechazárselos: ya que los ha escrito el hombre. Además, tan infame fulano sólo merece unos infames versos. Doctores tiene la Iglesia y grandes poetas estos lares para dar gusto a los más exquisitos paladares. Vayan, pues, catorce dientes de ajo y que se vuelva al infierno quien ustedes ya saben. Nunca debió salir de allí.



¡Ojo! con el ávido Amontonoro,

de todos los ladrones el más pillo.

Sangría de lo rojo y lo amarillo1,

antes que vampiro éste es un vamporo2.



Sanguijuela que habita en el tesoro,

su mano larga, amén de su colmillo,

nos convierte en un páramo el bolsillo,

que bien nos chupa todo sin decoro3.



En su ataúd descansan los dineros;

en Génova, el sepulcro de la hacienda.

No serán más gaviotas los peperos,



murciélagos que roban sin enmienda.

¡Chito! Anochece. Tiemblen los traseros:

acecha ya el ministro de molienda.


Anselmo Mochales Memondo,
poeta satírico y cachondo


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1. Entiéndase lo rojo de la sangre y lo amarillo del oro. Ya saben, metáforas y esas cosas.
2. Perdón por el neologismo, pero venía al caso. Y como este pájaro lleva la codicia hasta en el apellido
3. Bueno… todo, todo… no. Y ni falta que hace.




Este "angelito" que entra en acción no es el Conde Cristobalete, sino su primo Noosferatu, quien le enseñó sus mañas y chupeteos. El nombre le viene porque lleva sangre real, no sé si en las venas o en el estómago. El parecido es sorprendente. Con tanto mordisco, ahora comprendo el gusto de Marianín por el "plasma"











jueves, 5 de mayo de 2016

SONETO A UNA ARPÍA CON HUMOS




A UNA QUE SE CREÍA HERMOSA 
Y DABA ASCO VERLA DE MAL HECHA
Y RUIN


“Te reputas bella y no hay quien te vea,
boceto de persona; y muy ufana
cacareas, mas nota, so marrana,
que un elogio es a ti llamarte fea.

¿Dices que aspiras a modelo? Sea:
modelo velazqueña por lo enana;
goyesca por grotesca y tan insana;
de fantoche un Picasso te desea.

Eres grande tormento de los ojos;
dolores del oído tu matraca;
¡y tienes por delicias tus despojos!”

Tal birria, que de quicio a todos saca,
en éxtasis convierte los enojos
y cree de oro lo que sólo es caca.




Y quién no tiene una vecina así. Aunque la mona se vista de seda...