jueves, 31 de agosto de 2017

SONETO A JORGITO VERBORREO, TAMBIÉN CONOCIDO COMO EL PAPANATAS PACO G.





Mala es la testa que oculta la tiara;
es báculo mendaz el que la silla
sacra del viejo pescador mancilla,
que está pasando por el aro el ara.

Tanta iniquidad nadie imaginara,
pues padre no es quien a la Madre humilla,
ni pastor el sayón que hace papilla
a su rebaño, ya en trance de piara.

No a los sátrapas, ni al becerro de oro,
es al Rey a quien has de rendir culto.
Tu máscara afable, aun haciendo el coro

los siniestros, ¡ay!, sospechoso bulto,
no me engaña, pues lo que eres no ignoro:
tras la casulla hay un mandil oculto. 



Pirámide y ruinas en Roma... No me gusta, no me gusta...











   
  

8 comentarios:

  1. Pues qué quiere que le diga... que tiene usted más razón que un santo. No hay lugar que hoy no se derrumbe en lo equilátero, ni sitio que su miasma no emponzoñe. Besad, pues, precitos, el ojo ciego del diablo y saboreadle a gusto las hediondas almorranas, que el tiempo llegará en que os arderán los morros y llorando pediréis que os enjuaguen la lengua a latigazos.

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    1. Lo de tener más razón que un santo viene muy a cuento, amigo mío, por no hablar del cuento de muchos. Y no es que desee con esto jactarme, pues diera con gusto la gónada izquierda por estar equivocado. Hasta lo más sagrado ha sido profanado, y de ahí para abajo... en torrente.
      Dentro de lo malo, al menos queda el consuelo de leer profecías tan rotundas, y justicieras, como la que usted deja más arriba con su portentosa pluma. Todo se andará... y luego vendrá el rechinar de dientes.

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  2. Le juro por lo más sagrado que antes me sentía mal con todo lo que pasaba en Occidente, con los síntomas de su derrumbe, pero es que ahora entiendo, y como nunca, a don Francisco de Quevedo... porque a donde quiera que uno dirija la mirada, hacia dentro o hacia fuera, en España o el extranjero, todo es una sucesión de mezquibdades, estulticia, la sublimación de lo kafkiano, lo surrealista elevado a la enésima potencia convertido en norma de convivencia y hasta de gobierno, lo más soez como pauta paradigmática de lo que debe ser el normal comportamiento, el despilfarro del talento en benficio de la torpeza, el imperio del esperpento... y ahora, la adulteración de lo santo.No hay un lugar donde encontrar algún amparo, un sitio que pueda tomarse como refugio... únicamente queda el mundo interior de unos pocos que se han convertido en impotentes espectadores de un desastre de proporciones bíblicas sin poder hacer nada para evitarlo. Es el sentimiento más profundo de más profunda soledad que he sufrido en toda mi vida. Y la Colau que acaba de poner sobre el tapete 100.000 euros para evitar la... ¡¡¡ISLAMOFOBIA!!! Cuidado que nadie ose pintar la puerta de una mezquita, pobrecillos ellos. Y este mierdas de papa lanzando proclamas peronistas en lugar de hacer apostolado y poner todo cuanto es en manos de Dios y lanzarse a hacer una defensa a ultranza de la fe de Crsito y su pueblo. Mire, Darío, estoy hasta los cojones de mis compatriotas, y de la tierra que los alberga, ojalá salte todo de una vez por los aires, así al menos habrá un poco de paz. ¡¡¡QUE LE DEN POR EL SACO A ROMA!!! -Carlos V "dio saco" y "por saco" a Roma y le fue de maravilla, quizá habría que probarlo de nuevo-. Disculpe, pero hoy me he levantado muy luterano, tanto, que sirvo de herejemplo.

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    1. ¿Por qué cree usted, amigo mío, que me vine a esta Caverna? ¿Acaso fue capricho renunciar a la compañía de mis semejantes? Lo que usted siente, la visión que tiene de este cochino mundo (por cierto, admirablemente descrita), la infinita soledad devorándolo a uno, soledad que no es más que la firme creencia de que todo lo que le rodea a uno son imbéciles e imbecilidades, miserias y miserables; la seguridad de que nuestro mundo se derrumba y que caminamos hacia el abismo con la estúpida complacencia del rebaño de esclavos felices... Todo eso no me es ajeno y ya hace mucho lo llevo en las alforjas. Lo que ocurre es que he renunciado a las trincheras y a los berrinches. Todo se ha perdido. Al igual que Sardanápalo,inmutable veo entre las llamas como se acerca el fin. Hubo un tiempo en el que merecía la pena la lucha, y no hacía falta ser luterano, querido amigo. Los buenos cristianos de entonces, de fervor sincero y valor extraordinario, emplearon la fuerza como castigo y para purificar. Eran otro tiempos. Y Lutero un agente del mal pagado para disolver. Ya ve usted, no es cosa de ahora el asalto al poder. Lo malo es que a nosotros nos toca ver los inmediatos prolegómenos de la tragedia, la gran debacle.
      En fin, sólo nos queda seguir viviendo resignadamente y haciendo lo único que podemos hacer: no ceder y escribir. Quedan pocos mirlos blancos. Volemos, pues. Hasta el final. Luego viene el principio...

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  3. Amén, hermano... el principio. Pero antes, ¡qué fin tan triste! ¡Qué gigantesca desolación! ¡Qué olímpica impotencia! Como escribió don Francisco en aquellos inmortales consonantes ¡Ah, de la vida! ¿Nadie me responde? Qué gloria la de antaño, y qué miseria la de hogaño. Hasta Dios, en ocasiones, en viendo la podredumbre que nos rodea, se me antoja háyase escondido avergonzado de nosotros, camarada.

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    1. Motivos no le sobran al Creador para retirar la cara asqueado ante el penoso espectáculo que ofrece su creación, mas en su infinita misericordia no nos abandona, por mucho que parezca que así ha sido. Sus caminos son inescrutables. Hoy más que nunca, en este infame hoy donde los ecos del ayer se pierden débiles entre el tráfago horrendo de la modernidad y los anuncios heraldos del mañana, pavorosos; hoy, repito, es imprescindible no perder la fe. Y que sea lo que Dios quiera. Mayor será la recompensa cuanto mayor el sufrimiento.

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  4. Ya sabes, estimado amigo, que no será yo quien critique ni pública ni privadamente al sujeto objeto de tus versos.
    No se puede estar de acuerdo en todo y en esto discrepamos abiertamente.
    pero que eso no impida un final como el de Casablanca.
    :)

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    1. No crea, querido Tío, que disfruto alzando mi pluma contra Roma y su cabeza; antes al contrario, me pesa en el alma. Pero cuando quien debiera ser máximo servidor del Señor lo es del Maligno... Cuando la infiltración llega tan arriba... El tiempo hablará, y espero que su voz sea tn fuerte como para traspasar los espesos velos que oscurecen los sentidos y la razón.
      Desde luego, yo tampoco pienso discutir sobre la cuestión. Así, aunque no sea el café de Rick, ni falta que hace, vayamos a una tasca y soplemos un rato, que hace mucho calor y conviene refrescarse.


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Opinen en buena hora, amigos, opinen, que me huelgo de leerles.