martes, 10 de enero de 2017

A LA GRAN ARMADA








Cruje la madera. Terrible estruendo
con saña ahoga horrísono el clamor
de los valientes. No cunde el temor;
pese al cielo, la furia sigue ardiendo.

La tempestad con su fragor horrendo
vence la fuerza, pero no el valor.
Los elementos el hereje error
guardan, y nuestras naves van hundiendo.

Aunque altanera, la Pérfida Albión
las velas españolas aterrada
contempló a lo lejos. Ved al león

inglés: la astucia prefirió a la espada.
Venció el océano en tan alta ocasión,
mas no perdió su honor la Gran Armada.













16 comentarios:

  1. Inmortales versos para tan gran ocasión que el destino no quiso favorecer al águila española. Dios dispone.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es, don Fernando. Si estaba de Dios... Sus caminos son inexcrutables. Sólo cabe la resignación.
      Celebro que le hayan gustado mis versos. ¿Inmortales? Muchas gracias. Sólo son polvo en el camino hacia el polvo...

      Eliminar
  2. Por el Grande Lope cuya Vega rival no conoció que sombra le pudiese hacer en cuanto a fecundidad, oso afirmar que no se llevará el polvo tales versos ni en el agua se hundirán, han de quedar para luz dar a quien alumbrarse quiera. Gloria al citado Fénix y a todos los valientes españoles que allí estuvieron con la Grande y Felicísima Armada.
    Ovación estruendosa e interminable para su alto cálamo que una vez más nos regala un gozoso parto, D. Diógenes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por vida mía, don Luis, que si sus palabras me emocionan por lo que contienen, y las agradezco en extremo, no he de quedar menos conmovido por cómo están expresadas. Su pluma es eco y heredera de aquello que ensalza, y no creo que el gran Fénix frunciera el ceño al leerlas. El honor y la bonhomía tienen en su simpar talento una poderosa arma.
      Me sumo a su deseo y también reclamo la gloria para tan inmortal poeta y para los valientes que lucharon contra la Naturaleza y las malas naturalezas de los verdugos que los esperaban en tierra para asesinarlos cobardemente. Y no quede usted al margen, amigo mío, que su buen pedacito lo merece.

      Eliminar
  3. Emotivos versos, querido amigo. Pero no sufráis tanto, que al poco de esta empresa, el hideputa de Drake y la perra de su Ama nos enviaron a La Coruña una armada parecida y se tuvieron que volver a sus nieblas con el rabo entre las piernas después de que recibieran hasta en el cielo de la boca,; y esa vez sin mala atmósfera en la que excusarse, que fueron bien pagados con plomo y hierro de los cañones españoles.

    Quedad Bueno, querido amigo.

    El Conde de C.....

    S.T.G.M.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bien lo recuerdo, querido Conde. Y nunca podrá irse de la cabeza, ni aunque viviera mil años más, la gloriosa estampa de vuestra merced dando estocadas y vizcainazos a toda esa chusma inglesa. Las aguas gallegas se tiñeron de sangre hereje. Se volvieron con el rabo entre las piernas y el de don Felipe II en el culo. Mas es caprichosa y ligera de cascos Clío y se refocila con quien más le paga. No diré el nombre que se da a féminas tales, pero sí que sus hijos son los que han pervertido a la pobre.
      Gracias por la visita y por tan amables palabras, querido amigo. Se os echaba de menos. Se impone en tan feliz ocasión descorchar algo de lo bueno. Por vuestra merced, por los cojones españoles y por Maria Pita. ¡Sus y a ello!

      Eliminar
  4. SONETO A LA GRAN ARMADA



    Elevaba España la justa queja
    por la de Albión pertinaz afrenta,
    y el imperïo de Poseidón aumenta
    al proprïo sobre la mar añeja.

    A rumbo do en el septentrión refleja
    la nórtica flama tremulenta1,
    da l'Armada proa a la onda turbulenta
    y a la Anglia infame un desafío deja.

    Rugió el cañón, picas a bordo aguardan;
    dictó de Medina a Sidonia el Hado:
    -¡Llore Hispania: las naves sin fuego ardan,

    grande traición hágale el ponto airado!
    -Y en los azules que el seno abocardan2,
    hoy de un rey yace el afán sepultado.



    1- nórtica flama tremulenta: alegoría de la Estrella Polar, la cual señala el norte.
    2- abocardan: de abocardar, ensanchar la boca de un tubo o un agujero; alegoría de los abismos marinos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Voto a Neptuno!, que tal parece que vuestra merced allí estuviera, y más que el mesmo Lope os susurrara al oído los consonantes entre cañonazos y truenos. Un soneto que huele a laureles y polvora, regado con la sal de la mar y de las lágrimas. Mal hado, en verdad. Piélago traidor. Mas no empaña tan triste suerte la gloria de los bravos, y no poca va en estos versos.

      Eliminar
  5. Celebro que los mis consonantes dieran en ser del agrado de vuesa merced... en verdad traición hicieron los elementos; grande sortilegio voto a Dios, que si por tal no fuera...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No podía ser menos, que tan soberbios versos no pueden dejar de encandilar, a no ser que se sea un mendrugo o un infame. Y cuánto hay de eso. Grande verdad con grandes rimas nos habéis regalado. "Sortilegio", esa es la palabra, por no decir que el Maligno metió el cuerno.
      Un fuerte abrazo, amigo mío. Y sigamos en las trincheras del Parnaso... Buen vino no ha de faltar.

      P. D.: Muchísimas gracias, don Fernando, por el aviso. Qué cabeza la mía. Como podéis observar, ya he sacado el instrumental de pulido. Está usted en todo, querido, y no sabe cómo lo agradezco. ¿Qué haría yo sin usted? Espero que este "añejo" pueda recompensar adecuadamente el favor.

      Eliminar
  6. Querido hermano, otra vez nos vuelves a deleitar con tu talentosa pluma, acompañada además en esta ocasión del soneto del Sr. Fajardo, al que no tengo el gusto de conocer pero a partir de ahora sí de admirar.
    Precisamente, un rato antes de leer tu soneto estaba "adoctrinando" a unos amigos sobre esta cuestión, dándoles a conocer que en el tiempo que transcurrió desde lo de la Armada hasta la paz con Inglaterra en 1604 ocurrieron los siguientes acontecimientos totalmente ignorados para la inmensa mayoría de los españoles:
    - Como bien habéis dicho, el desastre de la "contraarmada" inglesa en todos sus objetivos:
    1. Destrucción de la armada española superviviente en Santander; 2. La pretendida invasión de Portugal, o al menos Lisboa y fomentar una revuelta portuguesa que nunca se produjo, poco menos que creando lo que pasó siglos después, que la Lusitania fuese un protectorado inglés y hacerse con el jugosísimo comercio de las Indias Orientales Portuguesas y, 3. Toma de las Azores con el fin de montar una gran base naval que desarticulase el comercio atlántico español. Pero como bien sabemos los que pululamos por aquí fue en todo un desastre mayúsculo que marcó el declive del cruel y canalla Drake que ya no volvió a dar pie con bola.
    - Pero es que pocos años después. D. Alonso de Bazán, hermano de D. Álvaro, dio una soberana paliza a los británicos en ls isla de las Flores, en las Azores, donde hasta el buque insignia británico y orgullo de la flota hereje, el Revenge, fue capturado. Y es que D. Alonso no tiene la fama y el reconocimiento que tiene merecidísimamente ganado D. Álvaro, pero era otro de los tantos marinos españoles desconocidos en general, brillantes, valerosos y... por qué no decirlo, con unos cojones que ni el caballo de Espartero como se suele decir vulgarmente.
    - Pero aún hay más, es que después vino lo de San Juan de Ulúa, pues la asquerosa reina virgen, desesperada por no meter mano al imperio español, mando la expedición al Caribe o Mar Español con el utópico deseo de apoderarse del mismo, acabando en otro desastre donde murió Hawkins (otro pirata sanguinario) saliendo Drake y cuatro corsarios más que quedaron, corriendo (o navegando) como alma que lleva el diablo ante la paliza que volvieron a recibir.
    - Pero esperen vuesas mercedes, que aún ahí más. Declinando el siglo está la famosa expedición de castigo a Inglaterra que partiendo de Flandes se pasó ¡¡¡3 meses!!! en tierra británica, quemando y saqueando a diestro y siniestro al tiempo que las fuerzas de defensa británicas ni se les acercaban, llegando a saquear hasta distritos del mismísimo Londres. Si señores, como se lo cuento... Pero quién sabe hoy en día algo de esto. Eso sí, la famosa Invencible, que nunca se llamó así, lo tenemos hasta en la sopa.
    Recapitulando, si han llegado hasta aquí ya queda poco, que Inglaterra, exhausta económicamente pidió la paz a una España que estaba en lucha con la gran superpotencia de aquel momento que era el Imperio Otomano, con Francia; que tenía además el avispero de Flandes, y el mantenimiento de un Imperio donde no se ponía el sol. Por eso fue una paz sin vencedores aunque las clausulas del tratado dan pistas muy claras de quien salió ganando, y es que a cambio del establecimiento de colonias inglesas en una zona que a los intereses españoles ni nos iba ni nos venía, a cambio Inglaterra renunciaba al comercio con las Indias, a atacar a los convoyes españoles, cedía sus puertos a nuestros barcos para hacer escala antes de pasar el Canal de la Mancha, y muy importante, renunciaba a seguir apoyando a los rebeldes holandeses. Creo que la cosa está clara ¿no?
    En fin, perdónenme por la "chapa" pero en ciertas cuestiones me indigno, y una de ellas es el inmenso desconocimiento de nuestra historia y la prevalencia de la cargante "leyenda negra" regocijándonos los españoles en nuestras derrotas mientras olvidamos nuestra grandeza, que ha sido mucha, no, muchísima.

    Un beso, querido hermanos, y un abrazo a los selectos lectores de tu blog, y hasta la próxima.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, querido hermano, por tus amables palabras respecto a mis rimas -con harto placer celebro que te gusten- y más aún por tu fabulosa lección de Historia, campo en el que brillas con especial fulgor. Ni una coma puede añadirse a tu magistral discurso (quizás algún "hideputa" o algún "cabronazo") y lo suscribo de cabo a rabo. Por cierto, las hazañas de don Alonso y la expedición de castigo en tierras inglesas merecerá en breve un más detenido examen y algunas letrillas. Ya sabes que, dentro de mis modestos alcances,en esta Caverna se intenta arrojar algo de luz sobre el velo que han puesto sobre el pasado, tanto los amos como los que les sirven. Ya se sabe, primero la Logia antes que la bandera. Llueve sobre mojado, y sobre la cuestión ya me despaché a mis anchas en la entrada dedicada al Sitio de Castelnuovo. Por fortuna, aún quedamos españoles de bien dispuestos a dar batalla, como mi querido amigo y genial poeta don Fernando Fajardo, milagro de las actuales letras y embajador del Siglo de Oro en el hogaño. Ahi seguimos, si no con la pica, sí con el cálamo. ¡Guzmanes fuera! ¡Sus y a ellos! y ¡Santiago y Cierra España!
      Un fuerte abrazo, mi general. Muy honrado por la visita. Esta es tu casa.

      Eliminar
  7. Que dios bendiga aquesta casa i a quienes en ella moran o a los cristianos que en buena hora hallaren entre sus pétreos muros posada. En aquestos desnortados reynos, imitadores de los tiempos de hogaño que el buen Dios hízoles vivieran, en verdad no hay mucho amor por la simpar Clío. Dice bien el señor soldado Barderas sobre la inorancia i falta de verdad en las cosas de España, tanto fomentada por los herejes hideputas -cosa aquesta que se entiende por su injustificada inquina-, como por legión que son los sus más infieles hijos. Mas tanta fue la grandeza desta Patria de Rodrigo que no hubo sino una única todopoderosa voluntad que dio en vencella: la de los Cielos. Bien sabe aqueste veterano de las vitorias posteriores sobre el inglés -entre otros-, enemigo que él mesmo que aumentó el epíteto a la nuestra Flota para ansí hacerse valedor de mayor lauro i tomalle a Eolo y Posidón el mérito de su vitoria, Pues fueron aquestos dos bellacos y no la Pérfida quienes postraron la cruz de San Andrés entre las espumas. Los nombres que el señor soldado Barderas cita acá no me son ajenos, ni tampoco desconocidos, pues en la cuna de los mis antepasados hubo el mal Drake anticipo de las puñadas que en adelante llevaría de contino: la muy leal civdad de la Coruña por mano de los sus hijos, entre quienes destacó la galaica Pentesilea llamada María Mayor de Cámara Pita. Mas... ¡ay! Ved acá que España se nos muere por mano de quien más loor y amparo debieren de hacelle y proporcionalle. Camaradas: Dios nos le da, y Dios nos le quita. Alzo mi copa por la gloria y grandeza de la tierra de mis padres, y aún más por España, madre amantísima a quien venero i por todos los camaradas que de Milán a Flandes ruegan a la verdadera Fe i por la antigua y noble landa de los Godos, hija más bella i amada que fue de la imperial Roma, igualmente fronte i antemural de europa, i invidia del orbe todo, que no en vano el rey del alto Cielo puso en sus manos un día los límites de la Tierra toda. Aprendamos de los yerros... si es que aún puédese hacer tal cosa. Quede constancia del grande acierto de hacello en los consonantes de un grande amigo que viste el hábito de la fe verdadera, maestro que es de los espíritus y constante encauzador de malos pasos: el santo Pater Nuño ¡¡¡SANTIAGO Y ESPAÑA!!!

    ADVIERTE EL PATER NUÑO QUE LOS DESENGAÑOS,
    IGUAL QUE SON DOLOROSOS,
    SON FUENTE DE ENSEÑANZAS PROVECHOSAS



    Recelo tiene el hombre del asunto
    que Fortuna1 le enfrenta por ventura,
    si un agravio en el recuerdo perdura
    haciendo a la confianza contrapunto.

    Gato escaldado no huye, que es difunto:
    celar presto en el cuidado es cordura,
    que ansí contra embelecos se asegura
    y no cede a la traïción un punto.

    Palabras son las veces gran quimera,
    haz, pues, prevención dellas tus aciones2:
    que la mentira es fuerte y mala fiera.

    No temas desengaños: son liciones3;
    y aprende dellos, ya la vez primera,
    pues son fuente de sabias correciones4.

    1-Fortuna: diosa alegórica de la mitología romana que personificaba la suerte; era la equivalente a la diosa griega Tyche.
    2-aciones: acciones; forma del español clásico.
    3-liciones: lecciones; en español clásico.
    4- coreciones: corecciones; forma del español clásico.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Voto a tal, don Fernando, que como bien se lee en cierta torre solitaria sois pasmo de siglos, y ellos os dan el magisterio que vuestras palabras llevan como estandarte. ¿podrá encarcer la pluma que se arrastra a la que vuela tan alto? No es menester pedir para vuestro magín la inmortalidad, pues inmortal sois sin duda: sólo escribe ansí quien vivió y peleó con aquellos fulgores humanos de nuestro dorado siglo. Y sentirá el acero en las entrañas o el puño en la faz quien me lo discutiere.
      Si vuestra prosa en divina, por lo amiga de la verdad y lo muy sabrosa, no queda atrás el estro de mi querido Pater Nuño, cuyos venerables acentos cargados de sabiduría echaba en falta. Menudo soneto. Cuánta necesidad hay de tan sensatas cabezas y de tales ejemplos como los que da de continuo este santo varón. Consuela ver que aún quedan luminarias entre las tinieblas.
      Un fuerte abrazo para ambos. Y que no ceda un átomo la pica ni el cálamo. ¡Santiago y Cierra España!

      Eliminar
  8. Gracias sean dadas a todos los del corro por las flores a mis humildes consonantes, vergüenza que son de Apolo. Es por tanta misericordia que me muestran vuesas mercedes que acá les dejo aquestas barricas de Ribeiro. Con Dios, señores.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por nada; las que usted merece, don Fernando. Y no me cabe duda de que las tres jamonas del Olimpo se lo rifan. Sus y a ello. Y lo mismo reza para ese néctar que nos regala, mi espléndido amigo. Soy todo oídos y todo gaznate. A las barricadas y a las barricas.

      Eliminar

Opinen en buena hora, amigos, opinen, que me huelgo de leerles.