sábado, 11 de junio de 2016

A ZORRITA M...


      Imagino que los pocos, pero buenos, que se acercan con frecuencia a estas penumbras mías recordarán que ha poco dediqué unas letras a mi buen amigo el Conde de C… y a ciertas inclinaciones suyas. Y aunque quisiera olvidarlo, creo que también cayó un anselmiano soneto de esos picarones y con su punto sicalíptico.
     Pues hete aquí que departiendo apaciblemente el otro día con el susodicho Conde me participó, y creo que ya adelanté algo, que su apasionado y juvenil corazón, por no hablar de otro órgano, había mudado de gusto y que el objeto de su arrebato era otra manceba, si bien de la misma cuerda. Su nueva diana, y no lo digo por lo casta, es una pavisosa de aspecto aniñado, voz aflautada y melosona, y con pinta de no haber roto en su vida un plato, aunque luego se cargue la vajilla entera. Ocioso dar nombres, que me da en la nariz que sus correligionarios tocan moqueta de la gorda en junio y las paredes oyen, incluso las de las cavernas. De todos, modos, de perdidos al río, pues tengo para mí que el nuevo gobierno, tan cercano y abnegado en su querencia por el pueblo, se va a encargar de que muchos acalorados pasemos a partir de este tórrido verano que se avecina una larga temporada a la sombra. Y todo a cargo del erario público. Qué almas tan nobles. Ya les veo ampliando la oferta de hospedaje estatal con una nueva cadena, algo así como un Holiday Cheka Inn, que ríase usted de los Paradores Nacionales.
     Volviendo al tercio que nos ocupa, debo decir que, al igual que me sucedía con la ex acoletada, esta criatura a mi no me dice ni fu ni fa, claro que al lado de su jefa parece la misma Helena. Aun así, una cosa hay que concederle de bueno: en estos tiempos en los que los políticos son pura doblez y se ocultan bajo más capas que una cebolla, y hacen llorar lo mismo, da gusto que una del gremio se desnude en público y se nos muestre a pecho descubierto, aunque sea menudo. Lástima que no sea en sentido figurado.
     Lo que sí que hay que afearla a la dulce hipocritona es que el momento y el lugar elegido para su despelote no fuera el más indicado. Que lo haya hecho en otras ocasiones para medrar, pase; que le guste más lucirse como Dios, o el demonio, la trajo al mundo que a la misma Venus, lo concedo: vanidad femenil; que le guste desasirse de sus, seguro, carísimas prendas porque es amiga de retozarse con frecuencia, hasta lo celebro, y más si mi amigo se aprovecha de ello. Pero eso de presentarse desnuda donde sólo se desnuda el alma y se impone el más absoluto recato, ni hablar. Me da que esos calores suyos y los consiguientes despelotes le van a venir bien como prácticas para futuros y eternos chicharrones por allí abajo.
     Sea por este despechugue, sea por su envoltura ingenua, o por esa bermejafilia suya tan deliciosa, el caso es que al Conde le hace tilín, por no decir tolón, que me da la cosa es más de badajo que de campanillas en el corazón y menesteres sentimentales de esos. Pues gócela usted, amigo mío, gócela. Y si, de paso, goza también de estas rimillas mías que pongo en su boca, miel sobre hojuelas.    


Cuán albo seno, palomita mía,
tienes, manzanas de la tentación.
Que eres roja, tal cosa es mi pasión;
muy golfa… me enardece tu osadía.
 
Perdono lo de guarra y lo de impía
-mi deseo será mi perdición-
y que sea tan célebre visión
tetamen que con gusto probaría.
 
Por más que aires te des de señorita
pija, eres el pendón del mal ejemplo,
que ofender a la Cruz bien que te excita.

Si tu blasfemia con horror contemplo,
verás, más dura cuanto más se irrita,
con qué placer profanaré tu templo.





Esto de que el rojerío femenino se despelote no es nuevo, según se ve. Luego vienen las enfermedades...











8 comentarios:

  1. Excelente soneto amigo Diógenes.
    ya sabe bien el Conde que con premura le mandé un elogio rimado que cierto abate morisco dedico a una moza (recientemente descubrimos su condición de monja secularizada)que descubría su lindo pecho cada vez que el susodicho abate decía misa y se "des-abatía" su casto badajo.
    Vea pues el Conde si son aplicables esos versos a la condición amorosa de su susodicha y aquí te los repito, que las tetas de novicia son un postre de los que repetir es pecado pero poquito.

    Desvelos del Abate por la amada Rita

    No tengo vocación de anacoreta
    ni vivo en castidad de archimandrita
    y está mi corazón en mi bragueta
    al ver como tu cuerpo me encabrita

    Seguro que hasta un muerto resucita
    cuando alta y ¿Cómo no? Sin camiseta
    asaltas la capilla, amada Rita,
    y muestras sin pudor tus recias tetas.

    No creas que te tomo a chirigota,
    pues tengo mi conciencia turulata
    y está mi corazón que no disfruta.

    Es solo que mi temple ya se agota
    por vez, que en vez de triste mogigata
    te sueles comportar como una p…….olítica de progreso

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    1. Leído de nuevo y nuevas carcajadas, querido Tío. Magistral soneto el de este abate. Ya lo dice la máxima: doctores tiene la Iglesia... Y el morisco no es moco de pavo. Bien larga tiene la... lengua.
      Un fuerte abrazo. Que no mengue el cálamo, que no mengue.

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  2. IN TETAE PROELIO

    A Rojelïa, armada de pezones,
    diose a mandobles de ubre hoy atacando,
    con más saña que el Magno en orillando
    en l'Asia a los medos bujarrones.

    Ofendían guzmanes sin cojones,
    y con tajos de lengua iban tintando,
    lo que a su alma y al lienzo va manchando
    que de Eva era la estirpe en los sayones.

    Queda la sacra enseña en la civitas,
    del gusto destas huestes la derrota,
    tomaban necias por victoria honrosa.

    Y tras dar la teta estas precitas,
    las mamarias arriaronse en la flota,
    mas vi era el aparejo poca cosa.

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    1. ¡Jojojojojo! Qué grata sopresa, amigo mío. Tras su silencio y retiro con gran placer veo estas rimas suyas, hijas del dorado siglo, sin duda. A fe que las aguas de Ningures nada han de envidiar a las de la Fuente Castalia a juzgar por el portentoso soneto. Pues siga usted bebiendo y derramando ingenio, don Fernando, que se le echa de menos. Musas como Rojelia no ha de faltar. Mientras se pueda...
      Un fuerte abrazo, querido amigo. Hasta pronto.

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    2. Para los que tenemos un estilo sencillo y llano como los campos de nuestra Mancha un soneto tan florido es cosa de alabar siempre.
      Buenos versos, ¿Qué digo? Muy buenos
      Mi admiración

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  3. Ave et vale... un saludo al insigne corro, y presto torno a los mis arenales. Queden con Dios vuesas mercedes, y gracias por las rosas.

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  4. Jajajajajaja, jojojojojo, jujujujuju...¡Ay, que me da algo! Bien se han ganado vuesas mercedes las tres cajas de Estrella de Galicia, las otras tres del mejor albariño, y las botellas varias de Cardhu que les dejo aquí. No hay precio justo para el hilarante rato que me han hecho pasar y la catarata de carcajadas que me han hecho liberar. Ovación de gala para los tres colosos de la poesía satírica que los sonteos firman.
    Un fuerte abrazo, don Diógenes.

    PD: ¡¡¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!!! Se me ha desencajado la mandíbula.

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    1. Pues encájela, amigo mío, ya que su concurso se me antoja imprescindible para dar buena cuenta de esos licores celestiales que su infinita generosidad ha tenido a bien traernos. Muchas gracias por los elogios, en la parte que me toca, don Luis. Celebro que a tan insigne vate le hayan complacido estos modestos frutillos de mi estro. Mas silencio... empleemos la boca en menesteres más provechosos. Por ustedes, amigo míos.
      ...Qué rico, don Luis, qué rico... Un millón de gracias.

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Opinen en buena hora, amigos, opinen, que me huelgo de leerles.