martes, 26 de enero de 2016

DÉCIMA





Qué le pido a la Fortuna,
me preguntas, joven Licio:
lo que esperas me malicio.
Nunca anhelé áurea cuna,
ni he buscado alta tribuna,
hoy un páramo infecundo;
no me mueve el oro inmundo,
ni la gloria, ni la fama;
ni el saber al alma llama:
deseo sólo huir del mundo.

















6 comentarios:

  1. ¿A qué Fausto tus afanes
    por la gloria y la fortuna?
    Pues nada es tenerlo todo,
    que a Dios baja es la alta cuna.

    Ve no da con qué te ufanes,
    que en la fosa el oro ayuna,
    pues del Cielo es sabio modo
    todo acabe y quede en lodo.

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    1. Salomónicos versos, amigo mío, que bien pudiera haber firmado fray Luis. Vanitas vanitatum... Todo es lodo al final, y, en ocasiones, siempre, pues hoy día vivimos en un lodazal. Quién pudiera apartarse a un oscuro rincón de este valle de lágrimas, ajeno a todo, a esperar la inefable dicha de la vida verdadera tras una solitaria y tranquila existencia.

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  2. oye,
    no te mueres ya?

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    1. Creo que me moriré (de la impresión) el día que escribas como Dios manda y dejes de portarte como un majadero. Vamos, que me queda mucho.

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    2. jodete pablo iglesias y psoe

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    3. Menudo cretino. Nos vamos a joder todos.

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Opinen en buena hora, amigos, opinen, que me huelgo de leerles.