domingo, 13 de diciembre de 2015

AURI SACRA FAMES




Espléndido reputa bien la masa
a nuestro tiempo: en él se dan la mano,
a fuer de descreído, lo pagano
y liberal sin tasa y mucha tasa.


Saca el pecho ufana y pringa, mas pasa
la vida limpia en mundo muy marrano,
gastándose la fuerza en lengua y mano:
con ojo el oro todo lo compasa.


Muy pagado el hombre, y aun más cobrado,
los Midas del me das le quitan todo
sin hartarse del hurto perpetrado.


Se cree, liberado de este modo,
libre; ignora en el fango encadenado
que riquezas ajenas son su lodo.





Vivimos en tiempos en los que poco se ora, pero el oro es todo








10 comentarios:

  1. Ora oro, ora plata... y ora al que ora al oro, y ora lo que el oro le ora.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Vive el Cielo!, que el retruecano es de los coloales, don Fernando. Oro líquido es el verbo en vuestras manos, que lo trocan en joyas de indecible valor. Que no falte la orfebrería.

      Eliminar
  2. Magnífico Soneto, por vida mía. Más de estas ambrosías debiere vuesa merced regalarnos; tacaño con los versos, generoso con el arte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, maestro don Fernando, por sus palabras sobre este doblemente humilde soneto. Y también agradezco el reproche, amigo mío, que antes tengo por elogio. Con gusto fuera yo liberal, sólo por lo generoso, de versos, que si hubiera en mis arcas grande copia dellos los derramara como el hijo pródigo los dineros. Mi roña poética es sólo pobreza. Es mi estro débil fuentecilla que murmura de vez en cuando. Gocemos, pues, con el torrente de su numen poderoso, amigo mío, que da más gusto beber de lo bueno que dar de beber de lo poco y corriente.

      Eliminar
    2. No se tenga en tan poco vuesa merced, que sabe el Cielo bien hay en las arcas vuestras del erario de Apolo caudales de no menos de mil talentos.

      Eliminar
    3. Agradezco en extremo el cumplido y la fama que echa sobre mis hombres, amigo mío. Mi arca cada vez parece más parca, o Parca, y nada tiene ya que ofrecer. El fuego se apaga...

      Eliminar
    4. Vuelva vuesa merced a mencionar la llama pocha esa, y le mando a los bomberos del Estado Mayor Conjunto que más parecen un conjunto llamado Estado Mayor: la Unidad Militar de Emergentes. Y entonces sí va a saber vuesa merced lo que son el dolor y el sufrimiento. Preferirá mejor árdanle en los tocinos no menos de ducientos azotes dados por el proprio Asmodeo.

      Eliminar
    5. Pues si emergentes habemus, que son gentes la mar de nauseabundas, mejor será callar y emplear la boca en otros menesteres. Y ya que estamos con fuegos y tocinos, que sean éstos los que ardan en poderosa llama, pero tocinos de un buen cochino, que somos cristianos viejos. Por descontado, no faltará con que regar al animalito. A exprimir la bodega tocan. Alcemos las copas y brindemos por que a Asmodeo y a sus esbirrios terrenales les vayan dando mucho por saco...

      Eliminar
  3. Oh te amicus sapientis et cordialis qui platica intelligentisima habet: cochinus tostadorum ad platum masticorum.

    ResponderEliminar

Opinen en buena hora, amigos, opinen, que me huelgo de leerles.