sábado, 14 de junio de 2014

DÉCIMA CENSORA TERCERA

    

   La noche está conmigo, sus corceles,
la terrible pureza de su nada.
                                                                Persio 




Es común creencia entre los mortales el sentir cierto desasosiego por el hecho de cumplir años, aunque de seguro el no cumplirlos causa mayor inquietud. Es ésta una paradoja interesante en la que una cosa y su contraria perturban el ánimo, la cual podría dar pie a una de esas inefables charlas pipa en labio y copa de brandy en la mano que se alargan hasta horas intempestivas. Por supuesto, no hay que decir, por más que convendría callarlo, que la mayoría de esas sabrosas pláticas acaban degenerando indefectiblemente en conversaciones de peor jaez, pero no menos sabrosas. Y a santo de qué andaba la sesera por estos vericuetos filosofastros: sencilla es la respuesta. El lamentable hecho de haberme olvidado de recoger leña me movió a pensar que mi cabeza ya no es la de antes, causa mucho más poética para los despistes que el achacarlos a la propia estupidez.
       Podría, en este punto, dar rienda suelta a mi vena lírica y participarle al querido lector que la urgencia de leña obedecía a la hermosa metáfora según la cual mi caverna necesitaba más luz para disipar sus tinieblas. Y de aquí a citar al moribundo Goethe sólo hay un paso. También podría haber deplorado mi olvido si tirase de aquel frío del cuerpo y ánima que requería de las benéficas llamas. Y no mentiría si dijera eso, más sí lo haría si afirmase que era el principal motivo. Y éste no era otro que la imperiosa necesidad de una buena hoguera para freír como Dios manda una ristra de chorizos que ha poco había conseguido agenciarme gracias a ciertos medios que, espero, el lector excuse de referir. Bien sé que se me podrá reprochar una invencible tendencia a despeñarme desde las cumbres de lo sublime a los abismos de lo vulgar. Y nada tengo que objetar para defenderme, salvo que soy español, para bien o para mal, y que están muy arraigados en nuestra nación estos bruscos movimientos. Uno, a fuer de castizo, no puede evitar de vez en cuando cesar en la contemplación de las hermosas rosas para revolcarse por ciertos fangos humorísticos.
       Así pues, con el estómago protestando como buen cristiano viejo ante la demora del homenaje al beatífico chorizamen, salí de mi caverna a por la ansiada leña. Caía la tarde. Hacía algo de fresco, pese a estar bien entrada la primavera, por lo cual me di prisa en llegar a un cercano bosque donde podría abastecerme a mis anchas. Cuando ya tenía un haz de leña considerable, cierto ruido llamó mi atención. Y al ruido le siguieron cierto aroma a madera quemada y el consiguiente y explicable humo. Me acerqué con la prudencia que hacía al caso, y con la valentía que me daba la tranca que llevaba en la diestra, al lugar donde alguien estaba haciendo lo que yo esperaba hacer en breve.
       Poco antes de que pudiera divisar entre la espesura la vaga forma de aquel que estaba junto a una pequeña hoguera, una voz un tanto hueca se dirigió a mí con acentos que delataban una desesperación resignada:
       -Adelante, Misandro. A estas alturas ya deberías saber quien soy.
       Y no dudo de que a esas mismas alturas por donde volaban mis bajuras cerebrales el lector ya sabe quién era aquel hombrecillo que se calentaba junto al fuego.
       -Nunca hay que fiarse, amigo Casandro. Está el mundo muy revuelto y el día menos pensado me hallo en estas soledades con algún torticero merecedor de un masaje de pino.
       -Bien dices, para nuestra desgracia -respondió con voz desolada.
       Me acerqué a él con el corazón dividido entre sentimientos dispares: por un lado, la vista de aquel hombre extraordinario me alegraba en extremo, más aún después del largo tiempo que no lo veía. Pero por el otro, su aspecto me llenaba de congoja: estaba flaquísimo, con la piel muy arrugada, casi amarilla, y la cara marcada con las huellas de las privaciones y pesares. Los ojos hundidos y enrojecidos delataban además las continuas lecturas al amor de luces tan escasas como la empleada en ese momento. Los andrajos que le cubrían no eran ni siquiera dignos de un mendigo. Quién dijera que aquel guiñapo fuera en tiempos el famoso Catón de la Corte, uno de los hombres más influyentes y admirados del país, tanto como temido y odiado.
       Intenté disimular la terrible impresión que me había producido, aunque era imposible engañar a un hombre tan agudo.
       -¿Crees que estoy presentable para tomar el té con Su Majestad?
       -Le honrarías con tu presencia.
       -Tus ojos desmienten a tu lengua, mi joven y amable amigo cavernario. No me compadezcas. Mis días han pasado; el fin se acerca. Y son otros muchos los que merecen más lástima que yo.
       Y sus ojos quedaron fijos en el fuego. A su lado yacía un viejísimo tomo de las Vidas Paralelas de Plutarco. Esparcidos en derredor, las hojas de algunos periódicos. Las más de sus compañeras habían servido para alimentar a la hoguera, además de, presumí, para alimentar a su vez la desesperación del anciano.
       -Malas noticias -pregunté cándidamente.
       Sin retirar los ojos de las entrañas del fuego respondió:
       -La gente no debería dejar abandonada la basura en el campo. Cualquiera puede contaminarse con ella.
       Tras varios minutos de silencio que no me atreví a romper, sentado a su lado, me dijo de un modo lapidario con una voz que, sin duda, bien podría haber sido la del Oráculo de Delfos:
       -Se acercan tiempos tenebrosos. Mucho peores que los actuales, aunque sea difícil creerlo. Pero a qué luchar: nadie me creería. Y ya no me quedan fuerzas para hacerlo. Ni siquiera para huir. Mientras se afanan en sus simples quimeras entre orgías y risotadas, crédulos hasta lo inimaginable y dóciles hasta lo repulsivo, su fin se acerca. Afortunadamente, el mío también…
       -No digas eso…
       -¿Tampoco tú, joven amigo, soportas la verdad? Todo llega; todo cae, todo muere. Lo más evidente siempre es lo más difícil de entender. Dejame, te lo ruego. Quisiera que me recordaras así. Aunque mi aspecto es penoso, sé que aún soy merecedor de tu respeto. Dejadme sólo…
       Su mirada cerró la cuestión. Me disponía a irme, muy a mi pesar, con el corazón traspasado de dolor y la cabeza de mil preguntas e incertidumbres. Ya estaba puesto en pie cuando se dirigió a mí de nuevo:
       -Posiblemente no volvamos a vernos. Y no por mi gusto. Toma este libro. Nos lo podrán quitar todo, pero el recuerdo de las pasadas glorias y la emoción por ellas nunca nos lo podrán arrebatar. Y ahora, adiós, amigo mío…
       Volví a mi caverna. Si había salido de ella con un humor excelente, frisando con lo frívolo, retorné a sus penumbras desolado. Mi apetito había desaparecido: uno nuevo vino en su lugar. Abrí el libro. En su primera página, antaño en blanco, había sido escrito con mano temblorosa estas palabras: Ubi sunt. Debajo, la décima que les ofrezco a continuación…




La ignorancia ha levantado
tras vil interés un muro,
cubriendo de olvido oscuro
los rescoldos del pasado.
En incendios del futuro
arderá la necia euforia.
Los años con gran estrago,
como heraldos de la Historia,
traerán a la memoria
los desiertos de Cartago.





Cada uno a lo suyo...









16 comentarios:

  1. Mi querido amigo:

    Habéis hecho que brote de mi una lágrima por Casandro. Y este, querido amigo, es el sino de nuestros días; los pocos no pastoreados por modos del moro de la rosa, Rub-al-caba, y que aún podemos recordar nuestra historia y degustar a los viejos maestros de las letras, no nos queda nada salvo comtemplar el derrumbe de lo que antaño fuese un buen edificio. No me sorprende, ahora sólo triunfan los lobos, disfrazados de pastores del descontento, que habilmente dirigen al ganado balador a los corrales de su interés. Los que unos crearon por su ignorancia y estupidez, lo continúan los otros por su desidia, holgazonería y tancredismo, y lo están rematando los lobos. Mil veces prefiero estar en un brumoso pais, viendo el sol tres veces al año, comiendo puré de guisantes y bebiendo cerveza y té, mientras añoro el gazpacho, el jamón y el buen Valdepeñas, que estar sufriendo esta sinrazón.
    En fin, lloremos a nuestro Casandro, recordémosle en sus momentos gloriosos y retirémosnos a vuestra cueva, si vuestra amabilidad permite nuestra presencia y gorroneo, y contemplemos el derrumbe con la sonrisa irónica de un dios Epicureo.

    Siempre vuestro

    El Conde.. S.T.G.M

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. MI CUEVA ES VUESTRA, QUERIDO CONDE; ASÍ COMO MI TABAQUERA ABRIRÁ SIEMPRE SUS FRAGRANTES ENTRAÑAS, Y MI BODEGAS SUS ARCANOS, AL VIEJO AMIGO CON QUIEN TANTA SANGRE DERRAMÉ ANTAÑO POR LA NACIÓN QUE HOY LANGUIDECE. NADA MÁS PUEDO OFRECEROS, SALVO MI TRISTEZA.
      SÓLO ME QUEDA EXPRESAROS UN RUEGO JUNTO AL AGRADECIMIENTO POR VUESTRA VISITA: NO OS OLVIDÉIS DE MÍ EN VUESTRO DESTIERRO. NO COMO MUCHO, HAGO POCO RUIDO Y SOY MUY ASEADITO. CON UN HUMILDE RINCÓN EN EL DESVÁN ME BASTA. LO DIGO PORQUE A ESTE PASO, NI LAS CAVERNAS SON SEGURAS...
      QUEDAD BUENO, CONDE AMIGO, Y CON VOS MISMO, QUE NO CONOZCO MEJOR COMPAÑÍA. YO QUEDO A VUESTROS PIES.

      P. D.: VUESTROS "FASCISTAS" ME SIGUEN SABIENDO A AMBROSÍA...

      Eliminar
  2. Mi querido Diógenes:
    ¡Qué triste augurio! Todo llega, todo cae, todo muere... ¡Cuánta verdad hay en tan pocas palabras! Como verdad es también que lo más evidente siempre es lo más difícil de entender, y en muchas ocasiones, de aceptar...
    ¡Precioso y muy triste! Lo tengo asumido: lo más bello siempre suele ser lo más triste...

    Un beso...

    ResponderEliminar
  3. Se me olvidó añadir algo que ya debieras saber, querido Diógenes. No obstante, siempre es bueno recordártelo: ¡Magnífica introducción tu narración!
    Y aprovecho para decirte que 'El Conde', parece ser, ha vuelto a hacer una travesura de las suyas...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. AMANECE EN LA ETERNA PENUMBRA; FLORECEN LAS ROSAS EN LA DURA ROCA... MI DULCE CORNELIA ME REGALA SUS ENCANTADORAS PALABRAS. NO TODO SE HA PERDIDO...
      CIERTAMENTE, LA SUPREMA BELLEZA LLEVA EN SU SENO LA SUPREMA TRISTEZA, AUNQUE SÓLO SEA POR LO CRUEL DE SU EFÍMERO DESTINO. GRACIAS POR LAS PERLAS DE TU SABIDURÍA, QUE SE ENGALANAN CON LOS MÁS VISTOSOS ROPAJES. ATENEA Y AFRODITA SE FUNDEN EN TI, QUERIDA AMIGA.
      HASTA PRONTO, MILADY...

      P. D.: SI LOS "FASCISTAS" DEL CONDE ME SABEN A AMBROSÍA, LOS SUBLIMES DE CORNELIA ME PARECEN... CORNELIA. NO CONOZCO OTRA PALABRA QUE LO DEFINA MEJOR...

      Eliminar
  4. Mi querido Persio Flaco Misantrópicus: La décima excelente y perfecta, como siempre.
    Me quedo con la duda de si la historia que cuentas está inspirada por Casandro, el golpista macedonio, o es una premonición de Casandra, la sacerdotisa de Apolo e hija de Príamo y Hécuba, que sólo adivinaba desgracias para que nadie la creyera, como era su sino. En cualquier caso no resulta del todo descabellada y no me extrañaría que acabáramos quemando nuestros libros para cocinar, calentarnos y evitar que otros nos los quemen en la hoguera o nos quemen a nosotros con su fuego, matándo dos pájaros de un tiro... La cosa está que arde y, entre el ardor político que se palpa en el ambiente y la negrura que pinta el horizonte, ya me arde hasta el estómago y tengo que renunciar a tanto chorizo, como hizo el amigo Misántropo del relato.
    Me consuela el hecho de que no me importa la certeza del morir pero ¿por qué envejecer hasta el deterioro más obsceno? Por desgracia aquí surge otra paradoja similar a la de "es malo envejecer pero es peor no llegar a ello" y, para colmo, hoy se me ha caído una muela del juicio (no es coña) y me he puesto a pensar todo el día en lo frágiles que somos ante el paso del tiempo y después me encuentro con tu magnífica entrada, que me ha hecho pensar más en el tema de la existencia.
    ¡Y todo por una p... muela del juicio...!
    Un saludo, amigo. Sigue regalándonos los sentidos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. SIEMPRE TUS PALABRAS, QUERIDO DIOS BIFRONTE, SON TAN GRATAS COMO EL AGUA PARA EL SEDIENTO. TE AGRADEZCO EN EXTREMO TU AMABILIDAD Y EL QUE ME HAYAS BAUTIZADO CON TAN MAGNÍFICO SOBRENOMBRE, TENTADO ESTOY DE CAMBIAR MIS TARJETAS.
      EN LO TOCANTE AL BUEN CASANDRO, TAL NOMBRE ES PSEUDÓNIMO QUE OBEDECE A LA SEGUNDA DE LAS POSIBILIDADES QUE APUNTAS: QUÉ TERRIBLE CASTIGO EL PODER ADIVINAR EL FUTURO Y QUE NADIE TE CREA...
      ME DEJAS PREOCUPADO CON ESOS ARDORES TAN MUSULMANES, PUES IMPIDEN LA SANA Y DECENTE INGESTA DE CHORIZOS. TAL CALAMIDAD ME MUEVE A INVITARTE A QUE TE DEJES CAER POR ESTAS NEGRURAS PARA ABANDONARNOS A LOS PLACERES TERRENALES MIENTRAS NUESTROS ESPÍRITUS PARTEN DE PROSAICOS TEMAS A LAS ALTURAS FILOSÓFICAS DE LO TRASCENDENTE. ASÍ, MIENTRAS NUESTRAS ENTRAÑAS SE VAN HACIENDO DIGNAS DE UNOS ANÁLISIS CON MÁS ESTRELLAS QUE EL PALACE, LAS ALMAS PUEDEN PASEARSE POR OTRAS ESTRELLAS MÁS LUMINOSAS. Y AL NEGRO PORVENIR... VAYA HECHO PICADILLO EN EL CHORIZAMEN Y PARA ADENTRO. OCIOSO ES DECIR QUE LA PÉRDIDA DE UNA MUELA DEL JUICIO NO ES ÓBICE PARA ENTREGARSE A TALES PITANZAS, PUES HAY MUCHOS QUE HAN PERDIDO EL JUICIO A SECAS, Y SE ENTREGAN A COLOSALES MASCADURAS SIN DESPEINARSE. VAYAN DÍAS Y VENGAN OLLAS.
      UN ABRAZO, QUERIDO AMIGO. AQUÍ SEGUIMOS CON LOS DELIRIOS. Y QUE NO FALTEN, AUNQUE SÓLO SEA POR DARLE UN BUEN RATO A LOS COMPAÑEROS DE TRINCHERA.

      Eliminar
  5. A Mi Hermano y Amigo,
    Hoy, Sólo Le Diría,
    Que Es Hora De Coger El Testigo,
    Y Salvar TRADICIÓN, Tan Suya Y Mía.
    Casandro Ya No Puede,
    Por Achaques Y Edad,
    Hacer Que Todo Ruede,
    Con Justicia Y Verdad
    ¡Es Hora De Frenar Al Enemigo
    Y De Tratarle A Espada Sin Piedad!
    Que Hay Que Apurar El Trago,
    O Acabar Destruidos Cual CARTHAGO.

    Excelente Entrada Y CIMA CENSORA, Querido Diógenes. Sigo Diciendo Que Si La Juventud, No Recoge El TESTIGO, Los Ancianos, Quedarán Sólos En Primera Línea Hasta Caer En El Último Combate, Llevándose Con Éllos, Las TRadiciones Y Lo Valioso-
    Así Que ¡Animo, Hermano Cavernario!¡Alcemos Nuestras Copas Por "ESE TRASPASO DE TESTIGO" Que Mantendrá El EQUILIBRIO Y,-Aunque Resulte DIFICIL Y LENTO-, Conseguirá RESTAURAR EL MUNDO Y AVANZAR.
    ¡Tal Es El Mensaje Como Yo Lo Veo Y Creo Y Así Lo Digo!
    Un Fraternal Abrazo.
    Un Brindis POR LA TRADICIÓN Y EL COMBATE.
    Saludos A Los Presentes,
    Y
    ¡¡RIAU RIAU!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. VAYAN CANAS Y ESPADAS A PRIMERA LÍNEA, HERMANO DE ZURRIAGAZOS, Y TIÑAMOS AMBAS SI ES MENESTER, QUE CON ELLO SE REJUVENECE. SOY LO BASTANTE VIEJO PARA SABER QUE EL PORVENIR DEBE SER CUIDADO TANTO COMO EL PASADO, Y LO SUFICIENTEMENTE JOVEN COMO PARA QUE ME ARDA LA SANGRE EN EL PECHO COMO SI FUERA UN NUEVO ETNA. CADA ESLABÓN DEBE FUNDIRSE ÍNTIMAMENTE TANTO CON EL QUE LE ANTECEDE COMO CON EL QUE LE SIGUE. ROTA LA CADENA, LA CAÍDA ES SEGURA.
      HARTO PLACER ME DA ADMIRAR UNA PRODIGIOSA SESERA COMO LA TUYA. QUERIDO AMIGO, LA CUAL RAZONA TAN BIEN COMO VERSIFICA. TUS VERSOS LAPIDARIOS DEBERÍAN GRABÁRSELOS A FUEGO A MÁS DE UNO.
      AUNQUE SOY MÁS DE ROMA, VENGA EN BUENA HORA ESE TRAGO POR CARTAGO Y LA METÁFORA QUE ENCIERRA. RIEGUE EL VINO NUESTRAS PECADORAS FAUCES, Y QUE NUNCA NUESTRAS LÁGRIMAS LO HAGAN SOBRE LOS FUTUROS DESIERTOS. EL VERGEL ESTÁ EN NUESTRAS MANOS...
      POR LA TRADICIÓN Y EL COMBATE. Y A ESTA RONDA DE CARDENAL MENDOZA INVITO YO.
      UN FUERTE ABRAZO, QUERIDO OLD NICK.

      P. D. DADO LO TORPE QUE ES UNO EN ESTOS PROCELOSOS MARES DE LA INFORMÁTICA, IGNORO SI MI MENSAJE TE LLEGÓ. EMPLEÉ ESTE CAVERNARIO CONDUCTO. LA INVITACIÓN PARA QUE HONRÉIS LA ISLA CON VUESTRO GENIO SIGUE EN PIE...

      Eliminar
    2. Mi Querido Diógenes, Resulta Que Encontré La ISLA Y Me Presenté Allí Después Que Tú.
      Así Que Soy Un VISITANTE MUY BIEN RECIBIDO, Por La Egregia Lady Bennet, A La Que Me Place Tener Por Anfitriona Y Amiga.
      Fuciones Ambas Que Desempeña A La Perfección,-Comme Il-Fâut En Una Dama De Sus Prendas- Y Que Me Honran En Grado Sumo.
      Respecto A Otros Invitados, Ya Ví A Ciertos Conocidos Y Amigos Y También He De Prevenirte De Un Cierto CAPITÁN SIDNEY, Del Que Os Recomiendo No Fíeis, Pues Parece Que Os La Tiene Jurada...
      Un Abrazo, Hermano Cavernario.
      NOS VEREMOS EN LA ISLA.
      Un Brindis Por El NUEVO PARNASO
      Y
      ¡¡RIAU RIAU!!

      Eliminar
    3. Nos Vemos En La ISLA Hermano Cavernario. Ya Veréis Que He Dejado Numerosas SEÑALES POR ALLÍ. Se Me Ha Escogorciado Un Comentario POr Culpa De Blogger, Pero Espero Que Este Si Entre.
      Por Benett Manor Y Sus Alegres Moradores Y Visitantes. Y Por La Simpar CORNELIA. Con Cuya Hospitalidad Y Amistad Me Siento Muy Honrado.
      ¡Arriba Las Copas!
      y
      ¡¡RIAU RIAU!!

      Pd.- Cuidáos De Un Cierto CAPITAN SIDNEY, Que Parece Que Os la Tiene Jurada, Amigo Mío.
      Juajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajua

      Eliminar
    4. EN NOMBRE DE LADY CORNELIA, Y EN EL MÍO, PUEDO DECIR QUE NOS SENTIMOS HONRADOS POR TUS VISITAS A LA ISLA, QUE QUEDA ENGALANADA CON EL FRUTO DE TU SIMPAR ESTRO. ES MÁS, MILADY ME HA PEDIDO QUE TE RUEGUE QUE CAMBIES TU "STATUS" DE VISITANTE POR EL DE MORADOR Y NOS REGALES ALGUNOS ESCRITOS, LOS CUALES SE DERRAMARÍAN POR LA ÍNSULA. MUCHO CONTENTO NOS DARÍAS CON ELLO. HACE TIEMPO QUE CURSÉ ESTA INVITACIÓN, PERO LO HICE POR UN MEDIO QUE DESCONOZCO Y, ME TEMO, NO FUNCIONA MUY BIEN. AQUÍ ESTÁ LA LLAVE QUE CONDUCE A LAS ENTRAÑAS DE LA ISLA: isladelmirloblanco@gmail.com.
      SI LO TIENES A BIEN, PUEDES ENVIAR AQUÍ LAS PERLAS DE TU INGENIO, QUE SERÁN FIELMENTE TRASLADADAS A ALGÚN RINCÓN DE NUESTRO PENSIL DEL BUEN GUSTO. POR DESCONTADO, CUALQUIER SUGERENCIA SOBRE CÓMO QUIERES QUE SE PRESENTE AL PÚBLICO LO QUE ESCRIBAS SERÁ PUNTO POR PUNTO ACATADA.
      POR OTRO LADO, HAS DE SABER, COMO TE DIJE EN EL MENSAJE QUE, SOSPECHO, AÚN VUELA POR EL ÉTER, LOS POSIBLES BENEFICIOS QUE REPORTEN TUS ESCRITOS NO ESTARÁN DESTINADOS A NUESTRO LUCRO, SINO A CEBAR LA TABAQUERA CON BUENAS Y FRAGRANTES HEBRAS INDIANAS, ASÍ COMO A DARLE SU CONSABIDO ALIMENTO AL MUEBLE BAR. TODO PARA SOLAZ Y DISFRUTE DE MORADORES Y VISITANTES.
      UN FUERTE ABRAZO, HERMANO. ESPERO VERTE PRONTO. HAY CIERTA BOTELLA QUE PREGUNTA POR TI MUCHO ÚLTIMAMANTE. DESCUIDA, NO ES LA ALCALDESA DEL BANDO Y BIGOTUDO MARIDO.

      P. D. GRACIAS POR EL AVISO, QUERIDO OLD NICK, PERO NO HAY QUE PREOCUPARSE EN DEMASÍA POR EL CAPITÁN: ES UN BRAVUCÓN EN EXTREMO AFICIONADO A LAS BALADRONADAS, TANTO COMO A EMPINAR EL CODO HASTA EL DESMAYO. NO TENGO PROBLEMAS PARA DOMINARLO. NO OBSTANTE, NO SE LE ESCAPA QUE CIERTO AMIGO AMIGO MÍO, LLEGADO EL CASO, LE PUEDE SACUDIR UN REMAZO DE CUIDADO Y PONERLO EN SU SITIO.

      Eliminar
  6. Mi querida Lady Cornelia:
    Hoy, al entrar en mi "perezoso caos", me he llevado una grata sorpresa por partida doble: no sólo la visita de tan ilustre dama sino también la permanencia (espero que muy prolongada) en él.
    Un cordial saludo con mi agradecimiento.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. POR LA PARTE QUE ME TOCA, COMO MORADOR DE LA ISLA Y ADMINISTRADOR DE LOS BIENES DE LADY CORNELIA EN LA MISMA, ME PERMITO HABLAR EN SU NOMBRE Y DARTE LAS GRACIAS POR LA VISITA. EL PLACER ES TODO NUESTRO. Y RESPECTO A LA INVITACIÓN CURSADA, ME REMITO A LO ESCRITO MÁS ARRIBA A NUESTRO AMIGO OLD NICK: ESPERAMOS ANSIOSOS TUS ESCRITOS, QUERIDO JANO.

      Eliminar
  7. Amigo Oli
    Yo acabo de cumplir 50 y tan a gusto
    No tengo más que achaques, no me dejan comer lo que me gusta y además tengo que currar como un cabrón pero, chico, aún estoy vivo.... y dando guerra que es de lo que se trata.
    Bridemos por que los viejos rockeros nunca mueran

    ResponderEliminar
  8. ¡RAYOS Y CENTELLAS! CÓMO ES POSIBLE QUE ESTE COMENTARIO SE ME HAYA ESCAPADO. PARA USTEDES, LOS HOMBRES DE BOTIJARES, 50 AÑOS NO SON NADA. PARA LOS DEMÁS ES OTRO CANTAR. MIS DISCULPAS: UNO TIENE SUS SIGLOS Y ESTÁ HECHO UNA PENA.
    BRINDO CONTIGO. AMIGO MÍO, DE MIL AMORES. Y QUE NO FALTE EL BUEN VINO, QUE CON ÉL SE DA MAS Y MEJOR GUERRA. FALTA VA A HACER...
    UN FUERTE ABRAZO, QUERIDO TÍO. A VER SI ENCUENTRO UNA CAVERNITA MAJA CERCA DE BOTIJARES Y PASO ALLÍ UNOS DÍAS DE ASUETO.

    ResponderEliminar

Opinen en buena hora, amigos, opinen, que me huelgo de leerles.