sábado, 18 de mayo de 2013

LOS HETERODOXOS


    Seguro que mi buen amigo, el paciente lector que se ha adentrado en las penumbras de mi caverna con la esperanza de encontrar luz, conoce el dicho que reza lo siguiente: “vista una, vistas todas”. Más allá del género femenino, hago de la sentencia verdad universal cuando pienso en el español de hoy día, el cual anda cortado por el mismo patrón, y entiéndase de modo figurado y literal.

   A fe que si has visitado este antro abominable y te regocijas con ello encontrarás mi afirmación cierta e innegable. Para nuestra desgracia, la mayoría de nuestros compatriotas son de una espantosa uniformidad. Hechos a la medida de sus amos, que con invisible yugo los sojuzgan haciéndoles creer que son libres cual palomitas, son los más un hato de lugares comunes andantes y parlantes. Y qué hay más despreciable para una mente cabal y libre que un lugar común.
   El español medio, que nunca ha sido nada del otro mundo aunque hayamos dejado episodios memorables en el libro de la Historia, se ha convertido en una cosa grotesca en la que brillan nuestros inveterados defectos tanto como la ausencia de nuestras antiguas virtudes. A medio camino entre Sancho Panza y Torrente, con los adornos que el dinero y la vanidad puedan dar en algunos casos, nuestros compatriotas (en su mayoría, repito), son una cascada de soberbia y vulgaridad, aderezadas con la pimienta de la picaresca y el feroz individualismo.
   Gracias a la inexorable labor de la Izquierda, que se ha enseñoreado de todo, los españoles piensan y opinan al son que marca la orquesta bermeja. La nueva moral es la amoralidad, que se reviste con los ropajes del humor ramplón y chabacano, y la máscara del cinismo. Progresismo es el nombre del molde en el que se ha fraguado al ibérico contemporáneo, en virtud del cual se derraman de sus bocas riadas de sandeces y simplezas, tomadas por incuestionables asertos.
   El viejo cainismo español se ha agudizado, a la par que se simplifica, y los eternos dos bandos que en España se forman en todo se han llevado hasta un extremo de lo más fariseo: yo, el común y correcto seguidor de lo oficial, encarno el bien; tú, que te apartas de las consignas establecidas, eres el mal. Y qué aburrido resulta todo ello. Léase lo que se lea; escúchese lo que se escuche, todo lleva ese tufillo de lo convencional y ese color gris monótono de lo igual.
   Tras este somero análisis y largo exordio, voy al meollo de la cuestión, dejando para otro día la disección del hombre común hispánico y el análisis de sus diversas variantes. Para bien de unos pocos anónimos, existen ciertos heterodoxos públicos, los cuales, ocioso es decirlo, producen en ese monstruo informe llamado masa una sacudida de horror e indignación. No tengo espacio para definirlos, que es la brevedad amiga de lo bueno. No obstante, aquéllos que nos podemos echar a las barbas hoy día, y pongan ustedes los nombres, valen más que mis torpes descripciones. Si pudieran trocar el odio que inspiran en oro, dejarían a Creso a la altura del mendigo de la esquina.
   Aunque me vengan a las mientes algunos, y otros han demostrados ser falsos heterodoxos al servicio del poder en la sombra, me gustaría centrarme sólo en uno, aunque nada más sea por lo poco que le queda entre nosotros, que va a pasar a mejor vida vivito y coleando. Rara vez he visto tanta inquina hacia alguien, y menos justificada. La mayoría de los que le detestan en verdad no saben por qué lo hacen. Y es esa condición fundamental de los hombres masa: el pensar y decir lo que otros les ordenan que piensen sin razonar sobre ello.
   Habrá quien opine que el balompié es cuestión baladí, ajena a los grandes asuntos que rigen nuestros destinos. Nada más lejos de la realidad. Es el deporte rey un espejo en el que la sociedad española se refleja. De hecho, quien manda en España manda en el fútbol, así como las mismas arteras mañas usadas en otros ámbitos son empleadas en las cosas  balompédicas. Basta con adentrarse en el hediondo abismo de la prensa deportiva, y valor hace falta para ello, para darse cuenta de cómo unos pocos dominan a muchos y los envenenan para conseguir sus viles fines, disfrazados de maravillosos valores. Sí, señores: la hipocresía es uno de los cimientos de este gran engaño, este colectivo embeleco que lleva a tragar hiel a quienes creen estar engullendo un pastelito de fresa con una cinta rosa.
   Mourinho, hombre fuera de lo común y en nada parecido al personaje público al uso, ha cometido un gran error: se ha enfrentado al Sistema, a lo establecido. Y lo ha hecho con valor y honestidad. Si a eso le añadimos talento, nos encontramos con los fogones encendidos bajo un infernal perol esperando a ser inquilino de algún estofado de heterodoxo. Todo lo que éste diga será deformado para que la masa lo tenga por un malvado; lo que haga será ejemplo de su ruindad. La sinceridad la convertirán en descaro y ofensa; el valor, en prepotencia; la singularidad, en odio hacia los demás, que son la viva manifestación de lo bueno. Se le llamará maleducado si no sigue las pautas que marcan quienes han hecho de la mala educación algo fundamental.
   Y qué se puede esperar de unos tiempos en los que se adora al pícaro, al listillo, al demagogo y populista, al que se burla de las normas y se cisca en los valores de antaño que han regido durante cientos de años, para luego elevar a los altares laicos a la desvergüenza. Bien está hacer de la capa un sayo si, a la par, lanzas un discursito progre, excretado con la jerigonza oficial, para hacer del vicio virtud. Todo cuela si sigue la corriente. Todo vale si amo al pueblo, a los negritos del África tropical y a los delfines, aunque permanezca indiferente ante los sufrimientos del vecino.
   El control de la masa necesita de la eliminación de los escollos que se interponen en el camino a la cumbre del poder, cumbre que reposa sobre los hombros de esa misma masa. Mourinho no ha pasado por el aro; es peligroso y debe ser eliminado. Para ello, la sutileza de la moderna tiranía no reclama el concurso de la daga ni el veneno. La muerte social es más efectiva y aún no aparece en el Código Penal. Es el destino de los heterodoxos. Y lo peor de la masa no es que sea tonta o vulgar: lo peor es que es sorda con gusto. Y la voz de los heterodoxos en España es un débil eco que acaba perdiéndose en la lejanía.


 










12 comentarios:

  1. ANSÍO VUESTROS "FASCISTAS", QUERIDOS.

    ResponderEliminar
  2. Ante todo: soy deportivista; lo digo por lo que está por venir. Y comienzo: yo no conozco tanto a Mouriño, pero que un tipo tan majo sea capaz de POR LA ESPALDA meterle el dedo en el ojo al difunto entrenador del Barcelona, ya dice muy clarito, salvo para quien sea como esas adolescentes gritonas ante el ídolo, quién es. Porque si ese acto no es una cobardía y un gesto de malévola provocación que baje San pedro y me lo explique personalmente. Todavía recuerdo que en la toma a cámara lenta del lance se ve perfectamente como el portugués se gira con una sonrisa sardónica. A mí ese hideputa lusitano no me cae mal por ser entrenador del Real Madrid, me cae mal porque ya en los tiempos en que era segundo de Robson allá en barretinalandia no lo tragaba ni la madre que lo parió, porque era abrir la boca y decir una babosada del tamaño del Gran Cañón. Y ahora se da la paradoja de que muchos que entonces lo acuchillarían sin piedad lo adoran como los mariquitas a Madonna. Vivir para beber. El señor Mouriño como entrenador puede ser todo lo fuera de serie que quiera, pero la imágen que da (dio y dará tanto en España como en Inglaterra y hasta en Marte si llega allí) en público deja mucho que desear. Y mire, amigo mío, le confieso que a mí no me importaría partirle los morros (a Mouriño) de un par de puñetazos. Ahora bien, si esta apología suya del mini Viriato este viene a cuento de las sangrientas porfías entre madridistas me parece bien, pero a que se asevere que es una especie de mezcla entre Aquiles y Demóstenes, respondo parafraseando a los atenienses el epitafio del segundo: "Si la fuerza de tus acciones hubiese tenido más lustre, Mouriñóstenes, ningín Ares barretino hubiese gobernado la Liga". Reciba un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amigo mío, respeto sus opiniones y admiro sus razones, admirablemente expuestas. No es Mourinho un santo, pero que tire la primera piedra quien esté libre de pecado. El lance con Vilanova, que por haber muerto de cáncer no merece ya nuestra idolatría, por más que sea este un país de papanatas, no fue muy airoso, cierto, pero creo que los puñeteros papagayos se merecen otra cosa en otro ojo sobradamente, que bien nos ensanchan a nosotros lo nuestro de continuo. Como madridista, le debo a Mou el haber devuelto a mi equipo el orgullo y el haberle mojado la oreja al masónico e independentista club (o más que un club; un puticlub) que se rie de mi bandera y mi himno, esto es, de mi país. Y como español también le debo eso, así como el haberse enfrentado a todos los esbirros de la logia. Mourinho es un tío que tiene los huevos cuadrados y que se ha negado a tragar con el Sistema, pese a lo que ello significa. Como ya le he dicho, si un sujeto se gana la más furibuinda animadversión de PRISA cuanta con mi incondicional apoyo. Basta con que esa cosa llamada Carlos Boyero (o Boyera)le criticara para que yo le quiera como a mi padre. Que las masas teledirigidas le odian, mejor: eso le honra; que todos los putrefactos sayones, aunque no sean del mundo del fútbol, le machacasen... dime quién te odia y te diré cómo eres. Que el infame nacionalperiodismo te lincha y quiere echarte: ya puedes ser un antipático de narices, que te doy la mano con gusto.
      Y no digo que sea un héroe clásico. De eso ya no hay, amigo mío. Es sólo una persona normal que se viste por los pies, y de eso ya queda muy poco. Católico y de derechas, orgulloso de ello y sin ocultarlo, ha tenido las santas narices de enfrentarse a Goliath, aún a sabiendas de lo que eso suponía y podía causarle, por defender a su equipo. Con lo fácil y cómodo que hubiera sido ser uno más. Y por eso le aprecio: por heterodoxo y por ser un grano en el culo de los putos catalanes y los putos rojos, que son los que nos mangonean y nos imponen todo. Denme mil Mourinhos, con sus dedos en el ojo y sus formas arrogantes, antes que los peleles al uso que deleitan a la torpe masa hipnotizada. Un buen susto se llevarían los amos de la pirámide. A Mourinho, como a Florentino Pérez, se les ataca porque son peligrosos, ya que el Real Madrid es un estorbo para "ellos".
      Un fuerte abrazo, amigo mío. Y que conste que mis dicterios no van contra usted, heterodoxo de pura cepa. De todos modos, veo a los coruñeses muy soliviantados contra el Real. Cuídese de ello, pues los que fomentan el odio al Tercio Blanco son los mismos que lo fomentan a España.

      Eliminar
  3. El Deportivo está en manos de quien está; es decir: de nadie, porque lo han dejado de la mano de Dios. Y eso se ve en quiénes son los Riazor Blues, una tropa de macokis de barrio bajo que se tiran en brazos de las ideas nacionalistas de izquierdas, anarquismo rancio, y zona común del cretinismo progre (que se dicen marxistas sin saber lo que es eso) donde todos aparcan frustraciones y odios. La mayor parte de los viejos del lugar (yo entre ellos) aún recordamos el recibimiento cordial que se le hacía al Real Madrid, equipo que contaba con legiones de seguidores en La Coruña. Ay, amigo: llegó la democracia, apareció un sujeto de barbas hablando en gallego por la tele de la opresión del Estado a Galicia, todo el mundo sufrió una amnesia colectiva, y de repente el Real era el símbolo del españolismo opresor de nuestra vieja tierra ¿Me sigue? Y hete aquí lo que era allí. No crea que no sé el terreno que piso. La Coruña es una minimetáfora de lo que es España hoy en día.En cuanto al tema del lusitano, dejémoslo aparcado y que cada cual tenga sus héroes. Ya me tarda que saque usted a la luz sus escritos, yo ando recabando datos sobre varios temas para emprender otro reto literario, pero nosé todavía sobre cuál decidirme. Un abrazo, mi estimadísimo marqués.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sapientísimas palabras, amigo mío. Lo que ocurre en la bella Galicia, orgullo de España, no me es ajeno. Bien que lo siento. Y me place dejar lo del portugués aparcado, que tampoco me paga para que sea su relaciones públicas, ni maldita la falta que le hace. En verdad, era sólo un ejemplo de lo que me interesaba recalcar con mi escrito: que el que se sale de lo establecido, y lo establecido es una excrecencia, se convierte en un proscrito.
      Respecto a mis escritos, poco tiempo tengo para refocilarme con las Musas, pero espero que en breve algo caiga, aunque sólo sea a modo de prólogo de unos versillos de don Anselmo a propósito de cierto amigo y sus anhelos amatorios.
      En lo que toca a su futura novela, sea cual sea el tema, doy por hecho que será una obra excepcional que leeré con sumo gusto. Así que a encadenarse al escritorio y a enfangarse los dedos con tinta, don Fernando, que la magra y vapuleada República de las Letras lo necesita.

      Eliminar
  4. Permítame don Diógenes que le lleve la contraria no como culé sino como aficionado al futbol y a la honestidad, dos cosas de las que Mou desconoce incluso el significado. Le diré que comete usted un gravísimo yerro al decir que este infame personajillo le ha devuelto el orgullo al Madrid, no sólo no le devolvió el orgullo sino que además le quito el señorío, la personalidad, el saber estar, la honradez e incluso la grandeza que siempre ha tenido como gran club que es el Real Madrid. Mourinho lo convirtió además de en equipo perdedor, en marrullero y violento. Con sus marrullerías, falsedades, sus cizañas y su favoritismo clarísimo hacia los portugueses casi se carga a la selección española, no lo consiguió, pero sí logró acabar con dos buques insignia del Madrid, Raúl y Casillas, por quienes mi devoción y admiración son inquebrantables.
    Mourinho es un miserable y como se pudo ver en el lance que apunta el mio fratello, un pijito cobarde de mierda amén de un falso hideputa que no sabe ni ganar ni empatar ni perder. Algo que ha demostrado en todos los sitios en los que ha estado. Un follonero de lo más cutre. Antes de él los partidos Madrid-Barça y Barça-Madrid eran bellos duelos entre dos eternos rivales en los que, alguna que otra vez, podía verse alguna que otra patada, alguna mala acción por cualquiera de las dos partes, que se quedaban en el césped y punto. Con la llegada de este excremento con forma humana se convirtieron en algo parecido a una pelea entre dos bandas enemigas del Bronx. Ese es todo su mérito, si es que puede llamársele mérito a semejante infamia.
    Si el mérito que le ve usted es la animadversión que despertó en ese lodazal infecto que es PRISA, pues que quiere que le diga, le tengo a usted por alguien con una inteligencia mayor como para quedarse con eso. Amén de que se vendió a otros plumillas tan infectos o más que los de PRISA. Y si no sabe usted a qué me refiero, es que no sabe usted mucho sobre Mourinho. Y permítame que le diga, sin animadversión y en buen tono que el hipnotizado por un mago de pacotilla parece serlo usted.
    En cuanto al otro “ser superior”, ese que se sienta en la poltrona de la presidencia (esto sí se lo digo como culé), es el mejor “fichaje” con diferencia que han hecho el Barcelona y el Atlético de Madrid. No hay más que ver el número de entrenadores que han desfilado por el banquillo del Madrid con mucha más pena que gloria. Supongo que recordará usted el episodio de Camacho, el cual no llegó ni a debutar porque vio bien claro quién es el “ser superior”, y le dijo “ahí te quedas, mamarracho”. Por cierto, no creo que pueda usted sospechar del madridismo de Camacho. Y no sé si recordarle como salió por la puerta de atrás a empujones y de modo vil por parte de quien le propinaba los empujones otro gran madridista. Sí, ése, justo ése, Vicente del Bosque.
    En cuanto a la animadversión que dice usted que hay en La Coruña, no es más que producto de su imaginación. Aquí la mayoría de aficionados al futbol son del Madrid, incluso muchísimos (más de la mitad) de los socios y abonados, a los que yo llamo merengones semi-reconvertidos en deportivistas. Y termino diciéndole que no haga usted lo que tanto detesta y yo también detesto que es mezclar el futbol con la política. Yo detesto al Madrid y no detesto a España. Yo cuando arremeto contra el Madrid, arremeto contra el Madrid, no contra España. El Madrid no es España y Madrid tampoco es España; España es algo mucho más grande que esas dos cosas. No copie las costumbres tan de los nacionalistas de hacerse las víctimas.
    Un fuerte abrazo desde la discrepancia, estimado amigo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amigo mío, el tema este de Mou ya me tiene un poco aburrido, pero no puedo evitar ciertos comentarios a su excelente exposición, pese a que discrepe de ella, y habla alguien que conoce el percal desde dentro:
      -La salida de Raúl del Madrid estaba cantada. Por cierto, más hay que reprochar a la prensa por sus dicterios que a Mou, que bien le trituraron. Respecto al topo infame llamado Casillas, pelele del nacionalperiodismo y divo insoportable, pregúntele al socio madridista, al borde del infarto por culpa del nene, si se merecía o no el banquillo. Y el destierro por bocazas y soplón. Durante años he oído la monserga de que los entrenadores del Madrid eran unos calzonazos en manos de los jugadores y que no tenían redaños para sentarlos cuando estaban mal de forma. Lo hace Mou y qué malo es. Y me permito recordarle que el portugués era entrenador del Madrid, que es quien le pagaba, y no de la "Roja". Y ya que estamos con la "Roja" (el pseudobarcelona), no me miente usted al Superintendente Vicente, esto es a Del Bosch, pues no hay mayor traidor al madridismo que este infame sayón del Farsa. Por cierto, si se fue del Madrid se debió a Valdano, ese maravilloso filósofo y seráfico apostol del buen futbol a quien no quieren de entrenador ni el Alpedrete F. C.
      -Hablemos de "señorío", otro lugar común sobado que me tiene frito. ¿Sabe usted a qué se refieren con eso al hablar del Madrid? A la vaselina con la que preparan lo que usted ya sabe en tantos años de agresiones al Real. Y dale Perico al torno con eso a todos los antimadridista que dan lecciones de madridismo. Imagino que a usted le parecerá digno de orgullo el recibir un 2-6 en el Bernabeu y quedar humillados con la cabeza alta y el discreto silencio de un caballero. Que listos son ustedes. Y debo imaginar que es para agachar la cabeza el finiquitar una liga en el Camp Nou ganando 1-2, liga ganada, por cierto, con la máxima puntuación y el mayor número de goles de la historia de la competición. Cierto, ese día me sentí abochornado. Preocúpense usted de sus "valores", esto es, encender aspersores para aguar la fiesta al rival, tirar cabezas de cochinillo y mecheros al campo al campo, defraudar a Hacienda, etc. Es más, nombren a Piqué, espejo de señores, maestro de estos menesteres para que todos aprendamos.
      -Toca hablar de Florentino Pérez, esa calamidad para el Madrid. Francamente, yo por sistema tiendo a apreciar todo aquello que odian los antimadridistas. Que a ustedes les fastidia Pérez, por algo será. Desde luego, debo suponer que un sujeto como Lorenzo Sanz, que deja al Club con 60000 millones de deudas, anticuado e inoperante, es un ideal. Que el Madrid es el equipo más rico, moderno y que mejor funciona del mundo, y gana encima Copas de Europa, es, faltaría más una tragedia. Y qué mania con querer echarlo todos los que odian al Madrid. Si es tan malo, por qué no hacen ustedes por que continúe para nuestra ruina. ¿Acaso son ustedes tan caballerosos que, aun odiando a Madrid, quieren lo mejor para él?
      -Para terminar, la política. Querido amigo, todo es política hoy en día, y todo se usa para esos fines. ¿A usted le disgusta? Confío en que ya haya mandando una terminante carta a la directiva del Club de sus amores por eso de las esteladas, las pitadas al himno, los cantos al unísono de "Indenpendecia" en cierto minuto y segundo... ¿Política y fútbol? Eso se inventó en "aquel pequeño país el norte.

      Eliminar
    2. Prosigo...

      Por esto y por mucho más, y confío en que no se enoje, pienso seguir despotricando y quejándome, como tan a menudo hacen los antimadridistas, quienes, por cierto, copan los medios de intoxicación, digo comunicación. Aquí si eres de derechas y del Madrid te tienes que callar y tragar con una sonrisa de oreja a oreja. Pues ya estoy hasta los cojones de eso, como de tanto madridista pipero que por no parecer facha o mourinhista se deja vapulear y baila al son de los Segutrolas, Manolos Lame, Jose Mamones de la Morena y demás escoria periodistil. Defenderé siempre con uñas y dientes a mi equipo, y a quien lo defienda también, y más si quien lo ataca es un club antiespañol, punta de lanza del independentismo y, por qué no decirlo, una panda de gilipollas y malnacidos de cuidado.
      Cierto que el Madrid no es España, pero se le ataca porque es un símbolo de España. Dese un garbeo por el mundo y lo sabrá. Y también es cierto es que el Farsa es un símbolo de lo antiespañol. Hay mucho trasfondo en esto, más allá de los goles. Yo no empecé esta guerra, y no quiero quedarme cruzado de brazos mientras me machacan, digan lo que digan.
      Un fuerte abrazo, amigo Luis. Y qué conste que mis invectivas y mala leche no van contra usted.

      Eliminar
  5. Don Darío, cuando dice usted que conoce el percal desde dentro, ¿quiere decir que trabaja en el Real Madrid o, tal vez, que se halla usted con frecuencia o siempre dentro del vestuario del Madrid? Si es así y me lo demuestra, pues olé; de lo contrario habla usted de oídas exactamente igual que los demás, incluido yo, por supuesto. Lo de Raúl, cierto es que estaba cantada la salida por edad, bajón en el rendimiento…etc. Pero hay modos y maneras de hacerlo, Florentino para desgracia del Madrid ha copiado las funestas formas de dar la baja a símbolos del Madrid y el madridismo a aquel presidente del Barcelona nacido en Baracaldo, por quien yo jamás he tenido simpatía alguna. Lo de Casillas nació en la voz de un botarate llamado Siro López, muy buen narrador de baloncesto, pero un pésimo periodista. Nadie, absolutamente nadie ha demostrado que Casillas filtrara nada. Y estas cosas siempre me hacen recordar a José María García, quien si demostraba cuanto cantaba. Desde que él se fue del periodismo deportivo, se ha convertido éste en un circo que creo que está ya a un nivel más bajo que el de la prensa rosa. Al socio madridista nada tengo que preguntarle porque alaba hoy a quien mañana crucifica dependiendo de donde sople el viento, me merece tanta credibilidad un socio del Madrid como Pinocho, y aplico esto también a los socios del Barça, del Depor o del Cercedilla de Abajo. Mou no sentó a Casillas por bajo rendimiento, Mou le sentó porque no lo tragaba y puso en su lugar a alguien cuyo nombre ahora no recuerdo que no lo hizo precisamente mejor, En cuanto a Del Bosque, decir que es un sayón del Barça… en fin que me ha provocado usted una sonora carcajada. Alguien que no le lame el trasero al Florinete no necesariamente es del Barça, simplemente no es un, como diría García, lametraserillos. Que por cierto con Del Bosque el Madrid jugaba a las mil maravillas, el vestuario era una balsa de aceite y ganó más títulos que con el portugués histérico, sin hacer ruido, haciendo lo que tiene que hacer un entrenador. Y le doy la razón Florentino lo hecho siguiendo los estúpidos consejos del “filósofo poeta”, porque Del Bosque, que gustaba ir con chándal, no era la imagen más adecuada para la “modernidad” que necesitaba el Madrid. Le sustituyeron por un “vendedor de lavadoras” cuyo nombre no recuerdo y no lo recuerdo porque nunca más de él se supo, al que usaba Alex Fergussson en el Manchester para colocar los conos en los entrenamientos. Y no el señorío del Madrid no es eso que usted apunta, el señorío del Madrid es el que le dio don Santiago Bernabeu y continuó más que dignmamente don Luis de Carlos. Luego ya… vinieron otros que…
    Cuando uno pierde 2-6, lo que hay que hacer es mirarse el ombligo en lugar de patalear.
    Yo no estoy de acuerdo en lo del cochinillo, ni en lo del mechero, ni en lo de defraudar a Hacienda ni en muchas cosas más que hace el Barça. Esa es la diferencia entre usted y yo, por lo que veo, yo no aplaudo ni elogio lo que no tiene aplauso ni a quien no tiene aplauso. Es más, es incluso posible que haya sido o sea más fiero que usted con esas sinvergonzonadas del Barça o de sus socios. A Piqué posiblemente lo detesto más que usted. Y por cierto, sobre problemas con Hacienda o favores derivados del Ayuntamiento, creo que no es el Madrid el más indicado para tirar piedra alguna.
    Vuelve usted a cometer un error, estoy encantado con Pérez y mi deseo es que siga al menos dos decenios más en la poltrona, seré feliz, créame. Varios pelotazos van ya. Sobre Lorenzo Sanz, estamos de acuerdo. Pocos presidentes más funestos ha habido. Que el Madrid es el equipo más rico del mundo, no sé si lo es o no. El más moderno… Un equipo en el que el presidente ficha por lo que ve en la tele, de moderno nada. En eso le da mil vueltas, también al Barça, el Sevilla con un director deportivo como Monchi, que por cierto lo abandonó ayer.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Francamente, querido don Luis, no pienso seguir discutiendo con usted, más que nada porque sospecho que no voy a convencerle como usted no va a convencerme a mí. Si usted elogia al "Butanito", mafioso impresentable y manipulador hasta extremos insospechados, y no cree que Del Bosque sea un perrito faldero del Farsa, más que nada por bailarle el agua a Villar ("Qué más quieres que te dé, Sandro, no puedo darte ya nada más", recuerda usted), esbirro de los de arriba, creo que lo nuestro será un diálogo de sordos. Y respecto a Bernabeu, debe usted saber que poco antes de morir confesó que el mayor error de su vida había sido presidir al Real Madrid. La cosa viene de antiguo.
      Francamente, espero que dentro de quince años podamos tener ota vez esta charla con Florentino de presidente, tres copas de Europa más, otras tantas Ligas y el galardón de mejor equipo del mundo y de la Historia.

      Eliminar
  6. Insiste usted sobre el mismo yerro, NO QUIERO QUE SE VAYA FLORENTINO, ¡¡¡¡QUIERO QUE SE QUEDE!!!!!
    Otro yerro más, no quiero mal a Madrid, pero hágame un favor, métase en la cabeza que el Real Madrid no es Madrid, Repito lo de España, Madrid es mucho más que eso.
    No he mandado ninguna carta al Barça, porque no tengo duda alguna de que acabaría en la papelera fuese o no leída. Lo que sí le digo es que a mí me queda media hora de aficionado al Barça porque estoy tan hasta las narices o más que usted de lo que usted le echa en cara, con razón en este caso. Estoy de acuerdo, lo de mezclar la política con el futbol lo inventaron en el Nou Camp. Lo detesto y por eso no lo aplaudo, como no aplaudo los pitos al Himno, ni mucho menos aún los infames trapos a los que alude usted.
    Para nada me enojo, don Darío. Despotrique cuanto guste que en más de una cosa, estoy seguro, uniré a la suya mi voz. Me parece perfecto que defienda usted al Madrid, hasta yo lo he defendido alguna vez y he defendido más de una vez ante algún madridista conocido mío a Cristiano Ronaldo y seguiré haciéndolo cuando lo considere de razón. Yo no me caso con nada ni nadie. Por supuesto no creo que por ser de derechas y del Madrid tenga usted que callarse o dejarse atosigar, ¡faltaría más! Sobre los “periodistas” que cita me remito a lo que dije más arriba sobre la prensa rosa. También estoy de acuerdo en que el Madrid es un símbolo de España y que quienes lo atacan por esa razón son unos malnacidos amén de unos hideputa envidiosos. Créame, ante esos también yo defiendo al Madrid. Lo que nunca defenderé será a sinvergüenzas como Mourinho, estén en el Madrid, en el Barça, en el Depor o en el Cercedilla de Abajo.
    Aclaro que cito al Depor, no se muy bien por qué, por citarlo. Ni soy, ni he sido ni seré del Depor. No pertenezco a esa legión de gentes que lo despreciaban y se subieron al tren de sus éxitos. No digo esto por il mio fratello, puesto que no pertenece tampoco él a esa legión.
    Le dejo un dato que podrá usted comprobar si quiere en cuanto a lo de los coruñeses soliviantados con el Madrid. En La Coruña hay 211 peñas del Depor, 129 del Madrid y 27 del Barcelona. Cierto es lo que apuntaba don Fernando, pero también es cierto que esos cuatrocientos o quinientos pedazos de mierda que forman los Riazor Blues no son el espejo del sentimiento mayoritario que la ciudad alberga hacia el Madrid. La Coruña sigue siendo madridista.

    Reciba un fuerte abrazo, don Darío.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues no sabe usted lo que me alegra que esa hermosa y querida ciudad de La Coruña sea madridista. Y también celebro que estemos de acuerdo en la permanencia de Pérez como presidente. Y por muchos años. Por lo demás, muy cabales sus palabras. Por mi parte, zanjo la cuestión "portuguesa", pues mis escasas fuerzas y poco tiempo deben ser empleados en más importantes cuestiones. Sospecho que el amigo Mou está de perlas en Manchester y le da un ardite que este humilded cavenario le defienda.
      Un gran abrazo, don Luis.

      Eliminar

Opinen en buena hora, amigos, opinen, que me huelgo de leerles.